Gradiant crea una spin-off para ayudar a tratar heridas crónicas
Es la primera empresa del ámbito sanitario que promueve este centro tecnológico, que desarrolla también aplicaciones para predecir recaídas en pacientes de cáncer
La sanidad es uno de los sectores con los que trabaja Gradianten la búsqueda de soluciones innovadoras y de nuevas tecnologías que ayuden a los profesionales en su trabajo diario y que beneficien a los pacientes. El área de Sistemas Inteligentes de este centro tecnológico lidera el grueso de los proyectos relacionados con la salud.
Trabajan en varios proyectos, los más importantes relacionados con el cáncer y con el manejo de las heridas crónicas, y siguen explorando nuevas formas de colaborar en salud mental, en inmunoterapia y en muchos otros ámbitos.
Una de las últimas novedades es la próxima creación de la spin-off ACE, la primera empresa que lanzan dentro del ámbito sanitario y que cuenta con el apoyo del Programa Ignicia de la Axencia Galega de Innovación de la Xunta.
Su objetivo será llevar una tecnología desarrollada por Gradiant sobre heridas crónicas principalmente a los sistemas sanitarios en España y en el resto del mundo, pero también a las residencias de mayores porque muchos de sus usuarios son propensos a desarrollar estas úlceras. Para ello introducirán mejoras en esta tecnología que habían desarrollado en los últimos años, se hará un estudio clínico, se certificará como dispositivo médico y se completará el resto de trámites necesarios para llevarlo a la práctica diaria. Es un sistema basado en Inteligencia Artificial que analiza las heridas crónicas y recomienda el tratamiento idóneo para ayudar al personal sanitario en la toma de decisiones con cada paciente concreto.
Gradiant comenzó a trabajar en este campo ya en 2017 junto con el Instituto de Investigación Sanitaria Galicia Sur. Partían del hecho de que las heridas crónicas tienen una evolución lenta y los pacientes necesitan curas periódicas para conservar su calidad de vida, y además hay distintos tipos de heridas y también de apósitos. Acertar con el adecuado para cada paciente reduce el tiempo de curación y costes al sistema. Ahora se trata de hacer lo necesario para dar el salto al mercado.
Proyecto Icarewounds
Al margen de la spin-off, el centro tecnológico Gradiant lidera también un proyecto europeo para impulsar un marco común para el tratamiento de las heridas crónicas.
Se denomina Icarewounds, tuvo su reunión de lanzamiento hace unos días y cuenta con un presupuesto de 1,5 millones de euros que procede de la Comisión Europea y de agencias nacionales como el Instituto de Salud Carlos III. Gradiant coordina el proyecto y se ocupa de una pata técnica basada en el uso de la Inteligencia Artificial. Participan entidades procedentes de Italia, Polonia, Finlandia, Irlanda y de España incluyeron al Instituto de Investigación Sanitaria Galicia Sur, que se ocupará de liderar el estudio clínico multicéntrico en tres países.
Prácticas para alumnos de Ingeniería Biomédica
El centro tecnológico de telecomunicaciones Gradiant cuenta con una alumna de prácticas del grado de Ingeniería de Biomédica de la Universidad de Vigo. A mayores ficharon a una doctora que también cursó esta carrera como integrante de la spin-off ACE. Los telecos se han ido acercando al mundo de la sanidad para entender sus necesidades y hablar un mismo lenguaje. “Es un sector que se preocupa por la innovación y por el uso de la Inteligencia Artificial, sobre todo en Galicia”, apunta el director del área de Sistemas Inteligentes de Gradiant, Daniel García Coego.
Gradiant trabaja con Inteligencia Artificial para todos los sectores, desde la industria, los servicios o el sector primario. “Ahora mismo todos los sectores son conscientes de que es un barco al que se tienen que subir y en concreto en el ámbito sanitario se mueven desde hace años bastantes iniciativas”.
Proyectos para detectar recaídas de cáncer y asegurar la privacidad
El primer proyecto europeo que lideró Gradiant en el ámbito de la salud fue el Persist, dotado con más de 5 millones de euros y que concluyó el año pasado. Se trataba de crear un nuevo modelo de cuidado para pacientes con cáncer, especialmente de mama y colon. Colaboraron entidades de diez países. A Gradiant le correspondió desarrollar una herramienta que se apoyaba en la Inteligencia Artificial para detectar células tumorales en una muestra de sangre de pacientes que habían pasado por estos cánceres. También contaba con una parte de predicción de posibles recaídas basado en la historia clínica. Fue un proyecto de innovación que tuvo mucha repercusión y ahora se busca continuar los ensayos clínicos porque “se llegó a unos resultados muy interesantes”.
Por otro lado, Gradiant inició a finales del año pasado el proyecto Flute, orientado a cáncer de próstata clínicamente significativo y en concreto a la protección de la privacidad de los pacientes en el desarrollo de los modelos de Inteligencia Artificial. El director del área de Sistemas Inteligentes de Gradiant, Daniel García Coego, explica que a la hora de entrenar un modelo de Inteligencia Artificial para detectar células tumorales se necesitan bases de datos, de imágenes o de otro tipo, y lo útil es que se puedan utilizar los datos del mayor número posible de hospitales. Sin embargo, las relgulaciones actuales impiden juntar datos de varios países, por lo que buscan un sistema para entrenar los modelos de IA en cada país y en cada hospital para posteriormentecombinarlo con los de otros países de forma anónima. Aquí también colabora el área de Seguridad de Gradiant.
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