El crecimiento de Vox

Publicado: 03 ene 2026 - 01:55

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Entre otras novedades el año que estrenamos nos permitirá comprobar sí, como parece, Vox ha venido para quedarse. Asentándose como partido político con estructura territorial y recorrido propio. Sus buenos resultados en Extremadura y las expectativas de crecimiento que señalan los sondeos así lo apuntan.

Sería un error pensar que, como partido, no es más que una escisión del PP. Lo fue en sus etapas iniciales pero ahora ha cobrado vida propia y se alimenta de adhesiones impensables hace unos años. Es significativo lo acontecido en Badajoz donde han superado al PSOE y han sido el partido más votado en los barrios de población más desfavorecida. Allí los indignados votaron a Vox.

Hace 15 años en España cuajó el movimiento 15M como respuesta frente a la crisis económica y a la corrupción. Aquella marea ciudadana posteriormente derivó en una organización política jerarquizada (Podemos) que cayó en manos de dirigentes de extrema izquierda cuyos dislates la llevaron a la irrelevancia. Ahora, a juzgar por lo ocurrido en Extremadura, tal parece que se habría producido un pendulazo y que los nuevos indignados votan a Vox. Se sienten excluidos ante la falta de oportunidades de ascenso social, ante la imposibilidad de acceder a una vivienda y ante la precariedad laboral que mantiene en paro a miles de jóvenes.

Es un fenómeno que tiene precedentes fuera de aquí. El Frente Nacional, que es el partido más votado en Francia, lleva años arrasando en los barrios obreros de grandes ciudades como Marsella o París y últimamente también en el ámbito rural. En Italia, el partido de la nueva gran derecha que encabeza la primera ministra Giorgia Meloni encontró suelo para germinar en las periferias urbanas marginadas. Vox crece con un discurso que va más allá del rechazo al bipartidismo, el eje PSOE-PP al que Santiago Abascal zahiere indistintamente.

La ultra derecha crece y su estrategia va más allá del rechazo a la inmigración. Aspira a sustituir al PP y no lo disimulan. Reciben impulso de una poderos corriente de cambios de ciclo que se inició en los EE.UU. con la victoria de Donald Trump y luego ha tenido secuelas en diversos países desde Argentina, Chile a la citada Italia. Hace 15 años los indignados se dejaron seducir por los discursos incendiarios de los demagogos de la extrema izquierda. Ahora el viento sopla desde el otro extremo del arco parlamentario. Si, como apuntan las encuestas, se consolida el auge de esta tendencia en los comicios a celebrar en Aragón, Castilla y León y Andalucía habrá que concluir que Vox ha venido para quedarse. Y no solo a costa del PP.

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