Vigo renueva su plan contra el ruido y reducirá la velocidad en calles céntricas
Tráfico
El documento prevé que las medidas planificadas por el Concello podrían beneficiar a 26.000 vecinos
Vigo avanza en su lucha para reducir los decibelios en la ciudad. El Concello aprobó de forma definitiva la revisión de su Plan de Acción contra el Ruido, según recoge el acuerdo publicado esta semana en el Boletín Oficial de la Provincia. La decisión fue adoptada por la junta de gobierno local tras completar el trámite de información pública.
El documento, correspondiente a la cuarta fase del plan, fija como uno de sus ejes principales la reducción del ruido provocado por el tráfico, señalado como la principal fuente de contaminación acústica en la ciudad.
El Plan de Acción contra el Ruido agrupa las principales actuaciones previstas para los próximos años en dos grandes bloques. Por un lado, la reducción de la velocidad máxima de circulación en distintos ámbitos de la ciudad, incluyendo las futuras Zonas de Bajas Emisiones, las calles periféricas de la Gran Vía, la VG-20 y Arquitecto Palacios. Por otro, la aplicación de asfaltado acústico en los principales ejes viarios de media y gran capacidad, como la Gran Vía, la avenida de Castelao o Jenaro de la Fuente.
A estas actuaciones el documento suma la peatonalización de espacios como Portal do Sol y Elduayen donde el Concello prevé más adelante canalizar el tráfico a través del túnel en obras, aunque sin avances los últimos años, argumentando que también permitiría reducir el ruido ambiental.
Según las estimaciones recogidas en el documento, la aplicación de estas medidas tendría un efecto positivo claro sobre la exposición de la población al ruido. El plan calcula reducciones teóricas de hasta el 48% en el número de personas expuestas a niveles elevados de ruido durante el día y la tarde, y de alrededor del 30% en el periodo nocturno y en el cómputo global de 24 horas. Estas mejoras beneficiarían a entre 23.000 y 26.000 personas en comparación con los datos del último mapa de ruido.
También se prevén efectos favorables, aunque más moderados, en la exposición a niveles medios de ruido. En este caso, se estiman reducciones del 16% en el periodo nocturno y de cerca del 5% en el resto de franjas horarias, lo que podría beneficiar a unas 22.000 personas por la noche y alrededor de 9.000 durante el día y la tarde.
El documento incluye igualmente una estimación de los beneficios sobre la salud de estas actuaciones. Según el plan, la implantación de las medidas permitiría reducir los efectos perjudiciales asociados al ruido en decenas de personas con enfermedades cardíacas isquémicas, en miles de personas con molestias intensas y en más de un millar con alteraciones graves del sueño, con reducciones estimadas de entre el 8% y el 14%.
El Concelló prevé otros 26 millones de euros en inversiones hasta el 2029
El documento recuerda que el Concello ya realizó una inversión relevante en este ámbito en años anteriores. Entre 2008 y 2012 se destinaron cerca de 75 millones de euros a más de 80 actuaciones dirigidas a mejorar el confort acústico. Posteriormente, entre 2013 y 2024, la inversión alcanzó aproximadamente los 100 millones de euros en cerca de 170 actuaciones, centradas principalmente en humanizaciones de calles y barrios, mejora de infraestructuras, reasfaltados y el desarrollo del programa Vigo Vertical.
De cara al futuro, el Plan de Acción contra el Ruido se enmarca en la política urbanística y ambiental del Concello, que prevé continuar en los próximos años con la creación de una ciudad más sostenible, habitable y accesible. En ese contexto, dentro de las estrategias y programas en curso a corto plazo, el Concello proyecta destinar más de 26 millones de euros hasta 2029 a nuevas actuaciones centradas en la humanización de calles y entornos urbanos, la mejora de la accesibilidad, asfaltados y más infraestructura para el Vigo Vertical. Apuntan que la mejora del pavimento permitirá reducir el ruido de rodadura de los vehículos y, en 2025, se reasfaltaron alrededor una decena de calles, con casi ocho kilómetros de trazado.
Además de las medidas a corto plazo, el plan recoge actuaciones a medio y largo plazo. Entre ellas se contempla la posibilidad de establecer restricciones a la circulación de vehículos pesados en zonas con alta densidad de población y en calles donde este tipo de tráfico tenga un peso significativo. También se prevé mejorar la señalización y la gestión del tráfico en áreas con elevada carga circulatoria, con el objetivo de reducir atascos y situaciones que incrementan el ruido, como las paradas y arranques frecuentes de los vehículos.
El 29% de los vigueses están expuestos a altos decibelios
El Plan de Acción del Concello parte de un diagnóstico previo de la situación acústica actual del municipio. Según el Mapa Estratégico de Ruido, el tráfico viario es la principal fuente de contaminación acústica en Vigo, seguido a mucha distancia por el tráfico ferroviario y la actividad industrial.
En la actualidad, alrededor del 27% de la población de la ciudad está expuesta a niveles elevados de ruido durante la noche, mientras que cerca del 29% lo está en el cómputo global de 24 horas. En cuanto al territorio, aproximadamente el 13% de la superficie municipal supera los límites establecidos de ruido.
El impacto del tráfico viario afecta a entre el 9% y el 12% del suelo urbano y a entre el 20% y el 28% de la población, mientras que la incidencia del tráfico ferroviario y de la actividad industrial es considerada mínima, con porcentajes inferiores al 1% tanto en superficie como en población expuesta.
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