Italianos, norteamericanos y rusos, compradores al alza

Vivienda

Aumentan significativamente la adquisición de inmuebles por parte de extranjeros sin ningún lazo en Vigo y alrededores; primera línea de playa, lo más deseado

Los inmuebles de lujo son más habituales por la costa de Baiona, destino ideal para el comprador extranjero.
Los inmuebles de lujo son más habituales por la costa de Baiona, destino ideal para el comprador extranjero. | J.V. Landín

Compradores extranjeros sin ninguna relación de parentesco o empresarial con Vigo y su área de influencia apuntan a la zona, así como Baixo Miño y Val Miñor, para adquirir un inmueble. Y cada año que pasa, son más los atraídos por la gastronomía, los paisajes paradisíacos y la forma de vida del lugar, más relajada. Entre esos compradores, según la inmobiliaria Coldwell Banker Índigo Real Estate, destacan los norteamericanos, rusos y europeos. En estos últimos, en especial, italianos, pero también los hay de Alemania, Francia o Reino Unido. En cuanto a los llegados de Estados Unidos y Canadá, eligen Vigo y su área por las oportunidades de inversión inmobiliaria para viviendas al alza en el mercado. Los rusos son menos numerosos, pero más dirigidos a la compra de inmuebles de muy alto valor. Y los europeos encuentran en el área un paisaje costero que en algunas grandes ciudades como París, Berlín o Milán no existe. 

“En los últimos años hemos notado un incremento significativo en la demanda de compradores extranjeros, especialmente en áreas costeras como Vigo, Baiona, Nigrán y A Guarda”, aseguró Héctor Orejuela, director de Coldwell Banker en Vigo. La mejora en la conectividad aérea con la entrada de Londres en Peinador, así como la alta calidad de vida en la región es lo que más se valora, incluso, para trasladar su residencia permanente a esos municipios costeros. Sin embargo, la mayoría adquiere la vivienda para segunda residencia y, en el menor de los casos, como activo para un rendimiento económico: “Desde la pandemia, este tipo de comprador ha ido en aumento al valorar más la vida fuera de las grandes ciudades y la proliferación del teletrabajo. Los europeos, en especial, se ven atraídos por Vigo y Val Miñor por el agradable clima y la relación calidad-precio, inasumible en otros destinos europeos”.

En cuanto al desembolso económico, los compradores internacionales tienden a buscar propiedades que oscilen entre los 300.000 y el millón de euros, aunque ya se realizan transacciones que superan esa cifra, sobre todo en Baiona y en las colinas que rodean Vigo. El gasto medio aproximado por un comprador extranjero es de 600.000 euros, algo más que la media en lugares tan emblemáticos (y los más caros) de la ciudad como la Alameda o Marqués de Valladares. Eso refleja el alto poder adquisitivo de los ‘nuevos vigueses’ que encuentran en Vigo y su área un lugar para echar raíces.

Buscan chalés de lujo, vistas al mar, amplio jardín y piscina incorporada

Las exigencias de los compradores extranjeros son muchas y variadas, pero se centran en cuatro pilares fundamentales: vivienda de lujo, vistas al mar, un amplio terreno o jardín y que tenga piscina. Según Orejuela, de Coldwell Banker, las viviendas unifamiliares son las más solicitadas, así como los chalés, y apartamentos de lujo que tengan la costa a un palmo. Estos últimos, más interesados en usar la residencia para habitar en épocas vacacionales. También busca que sean luminosos por dentro y que cuente con una terraza de grandes dimensiones o porche para realizar comidas y cenas al aire libre. 

Entre las demandas, sobre todo por el cliente europeo, también se encuentran las fincas de mucho terreno, con más de 300 metros cuadrados. Con ello, según Orejuela, buscan mucha más tranquilidad en su adquisición inmobiliaria y contacto con la naturaleza, con la posibilidad de tener árboles frutales o, incluso, un pequeño huerto. 

En cuanto a las viviendas en Vigo centro y su periferia, ha aumentado la demanda en los últimos años de apartamentos de alto standing, sobre todo en los puntos de Rosalía de Castro o García Barbón, al considerar perfecto el comprador para una combinación de vida urbana y cercanía al mar. No obstante, esos inmuebles bajan el valor a los más costeros y a los de mayor extensión, aunque suelen alcanzar los 300.000 euros. Una pequeña parte, sobre todo los de nacionalidad norteamericana, apuestan más por buscan inmuebles en lugares con alta demanda turística, especialmente si ofrecen buena rentabilidad a largo plazo.

Más de 130 viviendas a la venta ya superan el millón

Una vivienda se puede considerar de lujo si supera el millón de euros. En Vigo y su área de influencia, según el portal especializado Idealista, ya se encuentran a la venta más de 130 inmuebles que alcanzan o rebasan (algunas con creces) ese valor. Concretamente, 134. Prácticamente todas tienen un denominador común: el mar. Y es que se encuentran muy cercanas a la costa, en primera línea de playa. La más costosa es un chalé en Baiona con 500 metros cuadrados, cinco habitaciones, siete baños, terraza, garaje y piscina. Su precio se eleva a los casi 3,5 millones de euros. No apto para todos los bolsillos. 

Entre las diez más caras, solo 3 pertenecen al municipio de Vigo. El resto, a Baiona o Nigrán. Además, las viguesas se encuentran ubicadas en Oia, en la calle Antonio Comingues. A tiro de piedra de la playa do Xunqueiro. Pero no todos son casas o pisos. También hay palacios. En Saiáns, se encuentra uno a la venta de tres plantas, capilla, bodega, hórreo y una finca de 40.000 metros cuadrados por 2,5 millones de euros. “Ideal para acoger peregrinos y transformarlo en un negocio al encontrarse al lado del Camino Portugués”, reza el anuncio.

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