José Teo Andrés
La misma vieja historia
No es la primera, tampoco será la última vez que recuerde lo que sucedió hace algo más de ocho años en la visita, la única creo, del ahora olvidado José Luis Ábalos al consistorio vigués, acompañado de su fiel Koldo, como atestiguan las numerosas fotos que se realizaron del evento. Aquel día, el entonces número 2 del PSOE y del Gobierno llegó, firmó en el libro de honor, fuese y no hubo nada. Antes, anunció que el peaje entre Vigo y Redondela, que el anterior Ejecutivo había adelantado que liberaría, quedaría pendiente de un estudio sobre tráfico… que dejó la gratuidad a medias. Añadió que el AVE por Cerdedo se haría, pero…. antes habría que hacer un complejo estudio hidrogeológico que llevaría tres años. Finalmente, fueron cuatro y se añadieron otros informes, todavía en fase de redacción ocho años después. Y culminó su gloriosa la faena con el anuncio de que se construiría la anhelada autovía en túnel de Vigo a Porriño, sustituyendo a la peligrosa y anacrónica A-55, pero de nuevo con una objeción: que no se ejecutaría con un plan especial, como había aprobado Rajoy, sino con partidas específicas en el Presupuesto del Estado. El resultado: cero, y todavía más en los últimos cuatro años con la anomalía democrática de que un Gobierno se mantiene y actúa con los presupuestos aprobados en la anterior legislatura, con una composición diferente del Congreso, donde por ejemplo todavía estaba Ciudadanos con un grupo parlamentario. Tres a cero de Ábalos sobre los proyectos importantes de lo que era su departamento en aquellos gloriosos días. La A-55 continúa su cosecha: lleva 3.000 accidentes en los últimos diez años y la cuenta sigue adelante. Las cifras no son peores gracias al control de velocidad y radares, que reducen siniestros a cambio de un tráfico insoportable, lento e impropio de una autovía. La solución, muy, muy lejos.
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