Guerra de egos

Publicado: 18 oct 2026 - 00:40
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Opinión. | Atlántico

Como era de esperar los egos se han impuesto en la disputa por el control de la izquierda, y así van a llegar al 29 de noviembre en una carrera hasta la derrota final. Y esto, que no sería más que una anécdota, reflejo de la polarización de la política, preocupa porque abre las puertas a que la extrema derecha, que se esta abriendo paso en toda Europa, llegue al Gobierno también aquí.

Las marchas con la bandera de la dictadura, los cantos a favor de Franco, las propuestas de recortes de derechos deberían poner los pelos de punta a los demócratas. Pero esto no parece importar a Pablo Iglesias, Ione Belarra, Irene Montero o Gabriel Rufián. Todas sus proclamas a favor de la unidad, en sus repetidas comparecencias, han demostrado ser pura palabrería. Al final, lo importante es quien encabece la lista, aunque las urnas les saquen del Congreso de los Diputados.

El batiburrillo de siglas, de listas por provincias, es tal que el ciudadano termina no sabiendo a quien está votando. Pero eso, ¿acaso le importa a Podemos?. En el PP y Vox están aplaudiendo con las orejas, menos inconvenientes para una mayoría absoluta que les permitirá cambiar las leyes a su antojo.

El PSOE, alentado por el CIS de Tezanos, no es consciente del agujero que se ha abierto a su izquierda y el daño que va a suponer para sus expectativas electorales. Pese a que Sánchez ha sido elegido por absoluta mayoría como candidato, sin ese aliado seguir en la Moncloa se perfila como harto difícil.

Rufián ha conseguido su objetivo de seguir al frente de Esquerra en el Congreso y tener a Irene Montero con él. Sus reiterados llamamientos a la unidad eran sólo un intento de ser el líder indiscutible. Como él mismo ha reconocido lo ha hecho muy mal. Pero es que el y su ego no son la clave. Aquí están en juego cosas mucho más importantes. Feijóo y Abascal, que han metido sus diferencias en el trastero, patinaron al tocar el tema de las pensiones, ¡con el cuidado que están manteniendo en no airear propuestas conflictivas!

Pero este tema, como el de la "prioridad nacional", no se tocan, tiempo habrá. El dirigente popular haría bien en defender sus siglas, darles algún sesgo de centrismo para que la extrema derecha no le siga comiendo el terreno. Pero parece que el modelo Ayuso es lo que se lleva.

Los progresistas deben prepararse para volver a la pelea.

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