Antonio Casado
La guerra, tan lejos, tan cerca
Tanto el gobierno como los partidos políticos tienen mucho tiempo que dedicar a las diferentes elecciones: generales, autonómicas, municipales. Si recordamos lo que ha sucedido en estos últimos años hemos tenido elecciones generales el 23 de julio de 2023, elecciones locales el 28 de mayo de 2023, en 2024 elecciones al Parlamento Europeo, Autonómicas en Galicia, País Vasco y Cataluña. En 2025 Autonómicas en Extremadura. En 2026 Autonómicas en Aragón, Castilla y León y en otoño más o menos las habrá en Andalucía. Próximamente el domingo 23 de mayo de 2027 elecciones municipales, elecciones autonómicas en varias comunidades como Cantabria, Navarra, Canarias y otras que se realizan cada cuatro años y a continuación en primavera o verano elecciones Generales.
Lo partidos, sus militantes, los gobiernos están casi permanentemente pendientes de las elecciones, con mítines y con poco tiempo para que los que gobiernan en el estado, autonomías y ayuntamientos tengan tiempo para dedicar a realizar el programa por el que se les ha votado. Sin contar la cantidad de puestos, algunos de ellos clave, que cambian cuando las urnas han dicho que hay otro u otros en coalición (en ocasiones increíble) que van a gobernar. Creo, al margen de otras formas que estamos viendo, que es una causa de que haya un despego del pueblo y los políticos bastante generalizado. Deberíamos tomar ejemplo de otros países que solo tienen dos elecciones generales y otras, el más claro es EEUU que une todo cada dos años en uno se elige el presidente, mitad de las cámaras y algunos asuntos de algunas confederaciones, dos años después lo mismo, pero sin el presidente que es por cuatro años. Dejemos de convocar elecciones, aunque no haya transcurrido el tiempo, simplemente porque las encuestas son favorables a quien puede hacerlo.
Seguro que existen otros motivos que impiden a los políticos llevar a la práctica sus programas, sin embargo, si se hiciese como en otros países, ahorraríamos dinero público, y poder dedicarlo a necesidades imperantes, y también habría tiempo para realizar la mayor parte del programa electoral con el que ganaron. Tampoco se pueden eternizar las conversaciones para las coaliciones, meses que se pierden en detrimento de la ciudadanía.
Contenido patrocinado
También te puede interesar