JOYA DEL ATLÁNTICO ENCLAVE NATURAL QUE ASPIRA A SER PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

Una historia llena de leyendas

Imagen de Cíes de principios el siglo XX
Imagen de Cíes de principios el siglo XX
Una historia llena de leyendas

Los Celtas y Julio César

Las Cíes fueron pobladas desde muy antiguo. Se han encontrado restos de presencia humana de 3.500 a.C. y de un castro de la Edad de Bronce. El historiador romano Dion Casio, en su “Historia Romana”, relata el asedio al que Julio César sometió a los guerreros de la tribu de los Herminios que se habían refugiado en una isla, que muchos identifican como las Cíes.


Monjes y piratas

Las islas acogieron entre los siglos XI y XIV a varias órdenes religiosas que dejaron también su impronta: el convento de Santo Estevo (Illa do Faro), hoy convertido en Centro de Interpretación, y el convento de San Martiño. Finalmente, el archipiélago fue abandonado ante los ataques de los piratas: tunecinos, turcos, normandos y, en el siglo XVII, la armada inglesa comandada por el temible Sir Francis Drake.


Nueva repoblación

Con la construcción, en el siglo XIX, del primer faro (en la actualidad, hay tres) las islas vuelven a ser usadas con fines militares y a repoblarse con familias que se dedican a la pesca y a la cría de ovejas y cabras. En la década de 1960 se despueblan definitivamente y solo son utilizadas ocasionalmente por jóvenes que buscan el sol y una libertad que no tenían en aquellos años.


Recuperación

Las islas fueron sufriendo progresivamente una fuerte degradación medioambiental debido a la presión industrial de la ría y a la introducción de especies foráneas. A partir de su declaración primero como Parque Natural, en 1980, y Parque Nacional, en 2002, se procedió a desarrollar un plan que ha permitido su recuperación y conseguido su estado actual de conservación, que es un modelo en gestión ambiental.