VIGO

Cuando Hitler mandaba en Vigo

La última publicación del Instituto de Estudios Vigueses aborda la historia de la colonia alemana en la Segunda Guerra contada por el profesor Antonio Giráldez

El comandante militar Felipe Sánchez, junto al cónsul alemán en Vigo, Richard Kindling (a su derecha) y al que sería uno de los jefes de la Armada, el jefe del Partido Nazi en Vigo, Conrad Meyer (a su izquierda), en la celebración viguesas del c
El comandante militar Felipe Sánchez, junto al cónsul alemán en Vigo, Richard Kindling (a su derecha) y al que sería uno de los jefes de la Armada, el jefe del Partido Nazi en Vigo, Conrad Meyer (a su izquierda), en la celebración viguesas del c
Cuando Hitler mandaba en Vigo

Mucho se ha escrito sobre los alemanes residentes en Vigo. Una biografía que se enriquece con una nueva aportación, la del profesor Antonio Giráldez Lomba, editada por el Instituto de Estudios Vigueses: “La novedad de este estudio radica en que por primera vez se da voz a sus descendientes, por lo que se cuentan experiencias y recuerdos en primera persona”, señala el autor. Es una historia humana de un colectivo que entre 1939 y 1945 tenía en Vigo entre  150 y 200 residentes.


Más de 600 páginas resumen siete años de investigación, entrevistas y documentación motivados por la curiosidad de conocer la verdad sobre la leyenda alemana en la ciudad, tal y como reconoce Giráldez:  “Siempre escribo de temas sobre los que yo quiero saber más; oí muchas cosas, algunas que se confirmaron y otras que resultaron falsas”. El estudio analiza cómo afecta a esta comunidad el ascenso al poder del partido nazi, la Guerra Civil y el segundo conflicto bélico mundial. La llegada al poder de Hitler y su gobierno en Alemania también afectó a este núcleo de la población y al resto de la ciudad. Los estudiantes del Colegio Alemán ingresaron sin pedirlo en las juventudes hitlerianas, los miembros destacados de la comunidad se vieron obligados a alistarse en el Partido Nazi e incluso 5.000 soldados de la Legión Cóndor desfilaron por el centro de la ciudad en  1939 y embarcó en el puerto local. Asimismo era habitual ver anclados en la Ría cargueros alemanes, buscando la protección de España un país oficialmente neutral.


La llegada de los germanos a la ciudad se inicia en los años 20. Eran emprendedores que huían de la recesión económica que sufría su país. Este movimiento migratorio se favorecía por la existencia de un línea regular de transporte entre el puerto local y el de Hamburgo. La presencia de una estación de Cable alemán en Vigo fue otro foco de atracción. Para Giráldez, la herencia que dejó esta colonia se mantiene viva a través de las empresas que fundaron. Los Künne y la tienda de ortopedia; los Kindling y los Meyer, en el ramo naval; el consignatario Von Jess; Steinbürggen y su tienda de radios en el Casco Vello, o Vorkauf y sus productos químicos. Este empresario protagonizó una entrañable historia de amistad junto al matrimonio Rosenthal, descendiente de judíos y con bajo sospecha de rojos que se recoge en el libro. El primero usó sus influencias para librarlos de la persecución nazi, mientras los segundos le devolvieron el favor una vez finalizada la guerra.  
Imágenes y recuerdos escritos en primera persona se completan con documentación bibliográfica y información de archivos en “Vigo y su colonia alemana en la Segunda Guerra Mundial”, que se presentará el próximo viernes en el Mercantil.n