Vigo apura medidas para la vivienda protegida, el 30% de la demanda gallega

Vivienda

Hay 5.800 demandantes registrados, pese a ser sólo el 12% de la población. La Xunta centra esfuerzos en la promoción de Navia con 1.600 viviendas. El Concello, además de la protección del PGOM, tiene varias ayudas, está con nuevas promociones y con políticas para abaratar el alquiler

Edificios en Vigo.
Edificios en Vigo.

La Casa Orsola, que el Ayuntamiento de Barcelona acaba de comprar para convertir en alquiler asequible, tras años de acciones de sus vecinos para que no les echaran y convertir el edificio en pisos turísticos, es paradigmático de la preocupación que existe por la vivienda, que es ya la primera inquietud entre la ciudadanía, a niveles del año 2007, según el CIS.

En Vigo la falta de oferta ha disparado los precios, como en muchas ciudades españolas y europeas, después de que el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, en 2008, diera paso a años de congelación de la construcción, tanto para vivienda libre como protegida, sumado a la falta de Plan General. Mientras, la ciudad ha seguido creciendo, con ella la demanda, mientras la oferta era menguante.

Algunos datos revelan la situación, como que las más de 5.800 personas de Vigo inscritas en el registro de demandantes de vivienda con algún tipo de protección suponen el 30% de los solicitantes que hay en Galicia, cuando el peso de la población viguesa es del 12% en la gallega. Algo que se extiende a la provincia, con casi 8.700 demandantes, que son el 45% de Galicia. Es la provincia con más demanda de vivienda de promoción pública o privada de régimen especial o concertado, según los datos de la Xunta. Como casi todo, es un asunto poliédrico en el que confluyen variadas acciones para su solución.

El secretario xeral de Vivenda e Urbanismo y director Instituto Galego da Vivenda e Solo, Heriberto García Porto, asegura que “Vigo es donde estamos haciendo más esfuerzo para intentar paliar esta situación”. Según sus datos desde 2010 se construyeron 493 viviendas públicas, ya entregadas, y en este momento están en diferentes fases de construcción y licitación 755 viviendas públicas de la Xunta en la ciudad. En Navia se construirán 1.600 y la inversión en este momento en obras de urbanización es de 34 millones y otros 70 millones en proyectos. Además, la Xunta tiene 550 viviendas en Vigo en alquiler y en los últimos años se calificaron como vivienda protegida casi 1.200.

“El panorama no es el que se dice que no se hace nada en vivienda pública. Creo que el esfuerzo es claro”, asegura. 

De cara al futuro “vamos a implicarnos en desarrollo de más suelo público para tener reservas de suelo que puedan ser destinadas a vivienda protegida. Ya tenemos delimitado un ámbito, que es el Ofimático, y estudiamos más suelos”, precisa.

El Concello de Vigo está a punto de aprobar el Plan General de Ordenación Municipal, que será clave para el desarrollo del sector de la construcción. Incluye 45.000 viviendas libres de especulación, de las que 15.000 estarán sometidas a algún régimen de protección. Las nuevas promociones de Vigo reservan un 30% de la construcción de vivienda para vivienda protegida, muy por encima de lo que marca la ley.

Además, el nuevo PGOM limita los pisos turísticos, a los que diversos estudios ya achacan la falta de vivienda en alquiler y la subida de precios, que ahora podrán ubicarse en edificios que tengan una entrada distinta a la del resto de residentes del edificio. 

Para incentivar el alquiler, el Concello de Vigo tiene en marcha una línea de ayudas para sacar al mercado de alquiler las 12.000 viviendas que están vacías en la ciudad, cooperando con los propietarios con reparaciones y seguros. Además, el Concello promoverá de forma directa e inmediata 250 viviendas protegidas, en venta o alquiler, en Santa Cristina. También se construirán más de 100 viviendas de protección en Barreiro y en Esturáns.

Además, el Concello ofrecerá derechos de superficie a 75 años en parcelas con el objetivo de construir vivienda asequible y de calidad. También ha tenido buena acogida la norma para convertir bajos en viviendas.

Otra de sus acciones, ya desde el ámbito social, es un servicio de intermediación en la búsqueda de viviendas para familias vulnerables.

Provivienda: “Damos seguridad a los particulares para que alquilen”

Ofrecer viviendas que cambien vidas y creen comunidad, dando respuesta a las necesidades residenciales, especialmente de las personas en situación de mayor dificultad”. Este es el trabajo de la asociación Provivienda, que en Vigo lleva ocho años trabajando, en los que han manejado 350 viviendas y conseguido llegar a unas mil personas.

Ana Pardo, responsable en Galicia de Provivienda, pone énfasis en las casas vacías, que no salen al mercado, y la necesidad de construcción para equilibrar la oferta. Destaca que en Galicia hay unas 500.000 viviendas vacías y “en la provincia de Pontevedra son el 16% y el grueso está en Vigo. Esa vivienda no sale al mercado porque los propietarios sienten inseguridad y miedo”, explica.

Ahí entra el trabajo de Provivienda, con todo el sector inmobiliario, desde administradores de fincas a gestorías o cualquier agente que gestione patrimonio de particulares “para darles esa seguridad que necesitan, nosotros ponemos la garantía”. Explica que “en estos ocho años no hemos tenido que generar ni una salida forzosa de una vivienda” y que “el grueso de los propietarios son pequeños y después de trabajar con nosotros nos traen a sus amigos y familiares, porque ven que es seguro”.

Ana Pardo es la responsable de Provivienda, en 8 años en Vigo han conseguido llegar a un millar de personas.
Ana Pardo es la responsable de Provivienda, en 8 años en Vigo han conseguido llegar a un millar de personas.

Uno de sus proyectos es la bolsa de viviendas, que da a propietarios particulares garantías para que eliminen sus miedos porque un inquilino deje de pagar o provoque desperfectos en la vivienda. Así, Provivienda avala durante un año

Las personas y familias llegan a Provivienda tanto desde los servicios sociales, como desde entidades que trabajan en Vigo y también directamente llaman a la puerta de la asociación.

El perfil de estas personas es muy variado, va desde solicitantes de asilo y migrantes, hasta jóvenes con dificultades de acceso a la vivienda, víctimas de violencia, familias monomarentales sin red de apoyo, población local que, por situaciones de salud o procesos de incapacidad menguan sus ingresos y se encuentran con dificultades para acceder a una vivienda, así como personas mayores que estaban en rentas antiguas y con pensiones muy bajas. “Hemos tenido familias que la pareja se separa y no pueden asumir dos viviendas porque el precio se les dispara y trabajando los dos se encuentran en una situación que necesitan apoyo”, explica Ana Pardo.

De hecho, Provivienda pone en marcha ahora un programa de vivienda compartida para mayores, con apoyo de la Xunta. Para familias monomarentales también tienen viviendas con apoyo psicosocial, que trabajan en la crianza, desde la parte afectiva y desmontando el sentimiento de culpa.

Ana Pardo subraya que “la vivienda es el punto de inicio de un proyecto de vida. Ojalá llegue un momento que no seamos necesarios”.

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