Los promotores se apuntan al nuevo PGOM por seguridad jurídica y más oferta

"No favorece en exclusiva a un sector empresarial sino que es bueno para la población en general”, advierten

El ámbito de Beiramar Jacinto Benavente, uno de los que se desarrollará en cuanto se apruebe el Plan General.
El ámbito de Beiramar Jacinto Benavente, uno de los que se desarrollará en cuanto se apruebe el Plan General.

El Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) de Vigo será aprobado definitivamente en unas semanas, una vez llegue el visto bueno completo de la Dirección General de Costas del Estado, que se demora desde el pasado año. Una vez emitido dicho informe, el PGOM pasará a pleno para su visto bueno final, donde cuenta con el voto favorable del gobierno local, con lo que ya podrá entrar en vigor, casi diez años después de la anulación del anterior Plan, de 2008, por el Tribunal Supremo por un error en la tramitación ambiental. También supondrá enterrar el Plan 1993, recuperado y de nuevo en vigor. 

El PGOM plantea el desarrollo de unas 45.000 viviendas como máximo (la mitad que en el anterior Plan), de ellas un tercio con alguna protección, lo que debería resolver o al menos mitigar la situación de la falta de pisos, y poner en marcha ámbitos que llevan años encima de la mesa, como A Seara o Beiramar-Jacinto Benavente, donde se eliminará toda la zona industrial en al menos uno de los márgenes para construir bloques residenciales. La asociación de promotores (Aproin) está a la espera de que haya visto bueno y esta semana recordaba su preocupación por la ampliación de los plazos. No obstante, su presidente, Javier Garrido, reconoce que hay buenas perspectivas una vez entre en vigor a lo largo de las próximas semanas y no solo para los empresarios, sino para todos los demandantes (en Vigo hay 5.500 apuntados en el regitro de la Xunta). “Efectivamente, nuestras expectativas son buenas en varios sentidos: en primer lugar, el Plan aporta la seguridad jurídica imprescindible para un negocio desde la perspectiva de un empresario promotor, en la cual se juega mucho dinero y en segundo lugar que al haber más oferta de suelo esperamos que se estabilice el valor del mismo y, por lo tanto, podamos ofrecer viviendas para todos los segmentos de población”, señala el presidente de Aproin.

Garrido destaca que para los promotores un Plan General no solamente aporta suelos para la vivienda, sino que dibuja lo que una ciudad pretende ser a varios años vista, desde la perspectiva de dotaciones, zonas verdes, viales, etc. “Por lo tanto, no es un mecanismo que exclusivamente favorezca o no un sector empresarial, sino que es bueno para la población en general”, añade. Los promotores inmobiliarios añade que un factor añadido que mejoraría todo el operativo urbanístico es que el Plan General también se trabajara sobre la simplificación administrativa, ahora muy engorrosa y lenta. “De esta manera, el tiempo que transcurra entre la compra de un suelo y el comienzo de la obra y con ello, la comercialización, sería lo más corto posible”, advierte Javier Garrido.

El nuevo Plan General contempla unas fuertes inversiones públicas y privadas para poder desarrollarlo en su totalidad, incluyendo infraestructuras y dotaciones, hasta 2041 con 847 millones en total, según el apartado económico del informe del equipo redactor. En concreto, el ayuntamiento tendría que poner a lo largo de los años un total de 367 millones de euros, en tanto que la Administración central debería destinar 81,4 millones y la Xunta otros 85 millones, sobre todo para viales. A la Diputación Provincial se le impone la realización de un esfuerzo mucho menor, apenas 27 millones, por considerar que se centra en los ayuntamientos más pequeños.

El Plan contempla un máximo de 45.000 nuevas viviendas hasta el año 2050

El Plan General estima que Vigo podría alcanzar en 2041 una población entre 304.640 habitantes en la perspectiva más pesimista y 319.675 en la más optimista. En 2050, cuando terminaría la vigencia del nuevo documento urbanístico, podría alcanzar 330.000. Aunque el PGOM también asume que incluso la ciudad podría perder población y quedarse por debajo de 310.000, teniendo en cuenta el lento crecimiento en este siglo. 

La proyección demográfica señala que cada hogar tendrá de media entre 2,2 (2041) y 2,1 habitantes (2050). A día de hoy el parque residencial está integrado por 115.513 viviendas y haría falta llegar a 142.254 en 2041 y 153.790 en 2050, unas 38.000 más que en la actualidad. Las posibilidades de construcción serían, por tanto, de 26.741 nuevas viviendas para los próximos 20 años y otras 12.000 más hasta la mitad del siglo XXI. En el escenario más expansivo serían 31.460 para 2041 y un total de 45.032 hasta 2050. Ese es el límite de actuación previsto para la iniciativa privada o la pública. 

En paralelo, y antes de la entrada en vigor del PGOM, la Consellería de Vivenda ya tiene en marcha el desarrollo de la ampliación de Navia, con 1.600 pisos, algunos de ellos en edificios en construcción para su entregar a partir de 2026. Prevé iniciar este mes el ámbito denominado Parque Ofimático, en el entorno de la avenida de Madrid, con otras 2.300, la mayoría de protección. Otras cuatro urbanizaciones se plantean en la línea entre Alcabre y Samil (dos), entre Florida y A Bouza y en A Salgueira, cerca de la Gran Vía, con un total de 9.200 viviendas y un plazo máximo para todas ellas de nueve años hasta su ocupación efectiva por los residentes.

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