La tendinitis es la lesión estrella en la práctica deportiva
El especialista en Medicina Física y Rehabilitación, Xoán Minguéns, recomienda a a los que practican running en verano evitar las horas de sol, beber mientras corren y cuidar la técnica
Las lesiones más frecuentes en la práctica deportiva son los microtraumatismos por el uso repetido de una estructura, como una tendinitis, que es “la estrella” en las consultas, una contractura o una rotura muscular. Son menos habituales los eventos traumáticos, un cuadro agudo derivado de una caída o una torsión. Las lesiones del tendón pueden deberse al desgaste, a una mala técnica o un equipamiento inadecuado (el tamaño o la empuñadura de la raqueta). Esto afima el jefe de Medicina Física y Rehabilitación de Vithas, Xoán Minguéns.
El ejercicio está de moda y para los médicos es positivo porque “el ejercicio genera salud” y nunca es tarde para empezar. En verano muchas muchas personas se estrenan en el running. Los que ya habían hecho ejercicio en el pasado progresan más rápido porque “el músculo tiene memoria”, a los primerizos les cuesta un poco más.
Minguéns señala que hay recomendaciones importantes en verano. La primera es evitar las horas de más calor: es preferible correr antes de las diez de la mañana o al caer la tarde. En paralelo, es clave hidratarse: no consiste en beber mucha cantidad antes o después de correr, sino que se deben tomar pequeños tragos de forma repetida a lo largo de la práctica deportiva. “Es importante para el funcionamiento del organismo y en particular del sistema músculo esquelético”. En tercer lugar, para las personas que nunca hayan hecho ejercicio, les recuerda que es mejor ir despacio y tener una buena técnica que evite sobrecargas o lesiones.
Los médicos aprovechan esta moda para generar este hábito en sus pacientes, por sus incontables beneficios a nivel cardiovascular, hormonal, de salud psíquica, de mejora del sueño, el dolor, la función del sistema inmunitario. Minguéns reconoce que hace años estaba preocupado porque veía correr a gente por la calle con “una técnica terrorífica”, pero ahora la gente se federa más o se apunta en clubes, donde les enseñan las técnicas y les proporcionan un plan de entrenamiento adecuado a su situación. “La mayoría de los que corren compiten consigos mismos”.
Minguéns: “El reposo prolongado, más de lo necesario, empeora el pronóstico”
Xoán Minguéns acaba de cumplir un año como jefe de Medicina Física y Rehabilitación en el Hospital Vithas, da clase desde hace más de veinte años en la Universidad de A Coruña y lleva en sus genes la faceta de investigador.
¿Cuál es la principal arma en Rehabilitación?
El arma terapéutica más importante en Rehabilitación y con mayor evidencia científica es el ejercicio terapéutico. Cada vez cobra más peso, nuestro organismo está pensando para el movimiento. Es importante diferenciarlo de la actividad deportiva, que es buena para la salud pero no es útil para un hombro doloroso por ejemplo. El ejercicio terapéutico es el que se planifica para conseguir un beneficio concreto para la salud y está indicado por un profesional sanitario.
¿Es malo quedarse en el sofá cuando hay una lesión?
La movilización precoz es una norma general para prácticamente todos los procesos, una vez respetado en una fractura por ejemplo que se estabilice y se pueda realizar carga. El reposo prolongado, más de lo estrictamente necesario, suele retardar y empeorar el pronóstico y la evolución del paciente.
¿Qué aporta el ejercicio de fuerza?
Conforme ganamos años vamos perdiendo volumen y fuerza muscular. La forma de contrarrestarlo son los ejercicios de fuerza y una alimentación adecuada, garantizando el aporte de proteínas de calidad. Se recomienda hacer ejercicios de fuerza moderados tres días a la semana. También es importante la secuencia: hasta hace unos años era habitual hacer un calentamiento aérobico de 25 minutos y luego los ejercicios de fuerza, pero es preferible un calentamiento breve para que llegue más sangre a las articulaciones y hacer los ejercicios de fuerza antes que los aeróbicos. Así evito que el músculo esté fatigado y el ejercicio aeróbico final sirve para relajar.
¿Está de moda la vitamina D?
Está de moda con una base científica sólida que lo respalda. Llamamos vitamina D a una sustancia que en realidad es una hormona. Tenemos dos formas de conseguirla: la exposición solar (la luz ultravioleta que recibe la piel permite transformar una molécula derivada del colesterol en vitamina D) y a través de la dieta. Se descubrió cuando se publicaron los primeros casos de raquitismo, aún hoy seguimos suplementando a los niños con esta vitamina para evitar las consecuencias sobre los huesos. Pero la vitamina D tiene receptores en prácticamente todos los tejidos del organismo, no solo influye en los huesos sino también en el funcionamiento del sistema muscular, en la transmisión del dolor, la función del sistema inmunitario y del sistema nervioso. Es algo muy complejo y merece la pena tenerlo en niveles normales.
¿Se recuperan antes los deportistas de élite?
Tienen un organismo muy preparado, con una nutrición adecuada y un entrenamiento bien realizado, y no suelen tener lesiones muy graves porque se detectan enseguida. Los amateur tendemos a forzar más y no nos damos cuenta del precio que pagamos hasta que pasan los años. Además, antes se usaban técnicas de medicina regenerativa con deportistas de alto rendimiento que hoy ya son accesibles a toda la población porque hay suficiente soporte científico, como infiltraciones, ondas de choque, láser de alta intensidad, tratamiento con células madres y otras.
El dolor lumbar no suele mostrar hallazgos en la resonancia
Los servicios de Medicina Física y Rehabilitación atienden muchos frentes, desde las lesiones deportivas hasta la recuperación de los pacientes tras un ictus o un politraumatismo, la consulta para personas mayores o mujeres en la menopausia que quieren hacer ejercicio y muchas otras tareas. Pero por encima de todo destaca el tratamiento del dolor de origen musculoesquelético como la causa número uno. Dentro de eso, el dolor lumbar ocupa los primeros puestos. “A lo largo de nuestra vida todos tendremos en algún momento un dolor lumbar y, como sucede con el dolor de cabeza, no solemos encontrar hallazgos que lo jusifiquen en las pruebas que realizamos”. La causa suele estar en que “pedimos a nuestra estructura musculoesquelética más de lo que nos puede dar”, tanto en el puesto de trabajo como en actividades cotidianas como vestirse, coger pesos, la forma de acostarnos o sentarnos, explica el especialista.
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