Los endocrinos aplauden poner coto legal a bebidas energéticas

La doctora viguesa María Barragáns cree que evitará que se normalice su consumo en menores y que ayudará a prevenir la obesidad, diabetes y problemas cardiovaculares

La mayoría de las bebidas energéticas son de uso común entre adolescentes y adultos jóvenes.
La mayoría de las bebidas energéticas son de uso común entre adolescentes y adultos jóvenes. | Vicente Alonso

Galicia es la primera comunidad autónoma de España que prohibirá la venta y consumo de bebidas energéticas y vapeadores a menores de edad. Así se recoge en la Ley de protección de la salud de las personas menores y prevención de las conductas adictivas, que se publicó ayer en el DOG y que entrará en vigor en marzo de este año.

Solo en países europeos como Polonia o Letonia se tomaron medidas similares.

La especialista en Endocrinología y Nutrición del área sanitaria de Vigo María Barragáns ve “positivo” que se regule por ley. Reconoce que mucha gente no cree en las prohibiciones, pero considera necesario “proteger a la población y sobre todo a la más vulnerable”, como son los menores. En su opinión, ayudará a reducir la obesidad, la diabetes y los problemas cardiovasculares. “Al final es evitar que se normalice. Son normas que refuerzan la salud pública a largo plazo, como ocurrió en su día con la prohibición de fumar en lugares públicos”

Las bebidas energéticas son de consumo habitual entre los jóvenes, a pesar de los riesgos que entraña para la salud. Barragáns señala dos problemas: la composición de estas bebidas y la población que las consume.

En cuanto a la composición, explica que tienen cafeína en dosis muy elevadas, que superan muchas veces el equivalente a tres cafés, y también mucho azúcar (azúcares simples) que pueden ir desde 30 gramos (6 o 7 cucharadas) hasta 80 gramos porque los envases son cada vez mayores, al principio eran envases de 250 mililitros y ahora son de medio litro. La cantidad diaria de azúcar recomendada por la OMS para un adulto es de 25 gramos. Además, estas bebidas llevan otros estimulantes como la taurina o extractos vegetales que las hacen más adictivas, además de aditivos y aromas "que aportan de todo menos energía.

¿Qué efectos provocan en la salud? Explica que el azúcar provoca más riesgo de tener sobrepeso y obesidad por la cantidad que se consume en una lata, y la obesidad confiere más de 200 complicaciones añadidas. La cafeína aumenta el riesgo de hipertensión, de que se rompa el ritmo circadiano del que depende el descanso nocturno, el riesgo de enfermedades psiquiátricas como depresión o ansiedad, y el riesgo de tener trastornos de conducta alimentaria, ansiedad por la comida o, al contrario, pérdida de peso por el consumo constante de bebidas energéticas. En caso de no tomar medidas, pueden originar enfermedades como diabetes tipo 2, obesidad, migrañas, arritmias, hipertensión, ansiedad, depresión, insomnio crónico. El riesgo es mayor en adolescentes o adultos jóvenes porque son más vulnerables, no solo porque la cantidad de azúcar que tienen recomendada es menor que en adultos, sino porque su cerebro está en desarrollo y porque tienen menos control en el consumo y son más vulnerables a las adicciones.

Considera que regular su venta permitirá ofrecer entornos más saludables a los menores. Recuerda que la mayor parte de las bebidas energéticas tienen publicidad dirigida fundamentalmente a estas edades y que esta imagen pesa a la hora de elegir entre este producto o una fruta, un bocadillo o un café, que son más saludables. Con esta ley se va a proteger el descanso, la salud mental y los hábitos saludables.

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