Crimen okupa: La Policía pone en entredicho el relato exculpatorio del acusado

Agentes ven “imposible” la versión de Fredy Rojas según el cronograma de las cámaras de seguridad e inciden en que no dio una explicación coherente sobre sus manchas de sangre

El acusado, ayer, en la segunda sesión del juicio con jurado

El testimonio de los agentes de Policía que participaron en la investigación sobre la muerte a puñaladas de Jonhy, en julio de 2023, desmontó ayer, en el juicio con jurado en la Audiencia, el relato aportado el día anterior por su presunto asesino, un compatriota y compañero de vivienda. El acusado, Fredy Rojas, que se enfrenta a 20 años de cárcel, se desvinculó de los hechos al asegurar que la noche del crimen se separó de su amigo en Tomás Alonso cuando venían de las fiestas de Bouzas. La víctima se fue a la casa, en Travesía de Coruña, mientras que él, dijo, se quedó unos veinte minutos sentado en la plaza de la Industria antes de regresar al inmueble y que, cuando lo hizo, Jonhy no estaba y su otro compañero le dijo que lo habían apuñado. Sin embargo, el cronograma de las imágenes captadas por las cámaras de seguridad de la zona pusieron en entredicho dicha versión. Una de ellas captó a Fredy a las 3:16 dirigiéndose por la calle Coruña en dirección a la vivienda y otra, a las 3:24 mostró a la víctima, titubeante, supuestamente ya herido, solo, en la esquina a escasos metros de donde se desplomó. Atendiendo a dicho horario, el instructor del atestado consideró que “la versión ofrecida es imposible porque tendrían que haberse cruzado”.

Los agentes testificaron que Fredy tenía sangre en una mano y en la ropa y que la explicación aportada sobre su procedencia no era “coherente” con la investigación. Según dijo a los policías, cuando volvía con la víctima de las fiestas, esta llevaba una botella de cristal, se cayó y se cortó y que al ir a ayudarle se había manchado. Sin embargo, los policías de Seguridad Ciudadana que estuvieron con él esa noche declararon que “fuimos hasta el lugar donde el acusado afirmó que se produjo el incidente y allí no había restos de cristales y no habían limpiado todavía porque había varias colillas”. Aseguraron que “revisamos el recorrido y no hallamos ningún indicio al respecto”. Además, “el cadáver no presentaba ningún corte en la mano”. No obstante, se trataba de manchas pequeñas sobre las que la defensa insistió por si podían ser salpicaduras, algo que no fue aclarado.

El acusado, que señaló al otro residente en la vivienda, se negó a aportar su ADN en Comisaría, algo que sí hizo el mencionado, quien no tenía restos de sangre. Las muestras biológicas a Fredy se tuvieron que obtener por orden judicial, aseguró un agente.

El instructor también aludió a la llamada al 112, que se escuchó el día anterior en sala aunque con dificultad por la deficiente acústica. Según dijo, “él reconoce que mantuvo una discusión con Jonhy".

El cuchillo, sin huellas, hallado en la maleza junto a la casa

Los primeros en acudir al lugar de los hechos testificaron que aquella madrugada sobre las 3:40 fueron comisionados por un alertante que había encontrado una persona tendida en la calle. Antes de llegar al punto, fueron interceptados por dos hombres (el tercer compañero de la vivienda y el acusado). El primero “nos comentó que estaban buscando a su amigo y que le habían apuñalado”. La defensa insistió mucho en este punto, ya que en ese momento, no se sabía que jonhy había sufrido un acuchillamiento. Sin embargo, los agentes destacaron que ese testigo relató cómo estaba durmiendo, escuchó un portazo, una discusión y oyó “me clavaste”, de ahí que interpretara lo que le podía haber ocurrido a su amigo.

Fue este tercer okupa, al que el acusado señala, el que, una vez fueron con los policías a la vivienda, relató a la Policía que le había desaparecido un cuchillo. Los agentes vieron manchas de sangre junto a la vivienda y rastrearon la zona, comenzando a desbrozar una parte cercana de maleza. Allí, encontraron el arma, que, según la Policía Científica, “no tenía huellas”, pero que se mandó a analizar por el ADN.

La Policía describió el interior del inmueble como un lugar con poca higiene y la zona de cocina, muy cercana a la puerta. También se encontraron la maleta y cazadora de la víctima, “colocadas” en el exterior de la casa.

Un ‘tour virtual’ para recrear el escenario

La segunda sesión del juicio puso sobre la mesa cómo la tecnología al servicio de la investigación policial. Los agentes remitieron al laboratorio informático una recreación del escenario del crimen, en el exterior de la vivienda okupa, y de lo que pudo ocurrir esa noche para la elaboración de un ‘tour virtual’ que fue presentado ante el tribunal popular. Dicho tour permitió seguir los pasos de los implicados de forma virtual a través de la pantalla.

Una de las agentes de la Policía Científica fue explicando además los distintos trayectos posibles de víctima y acusado aquella noche, la distancia y el tiempo que habrían tardado en recorrerlo cada uno. Según los resultados, Fredy había llegado un minuto antes a la vivienda que Jonhy.

El tour virtual del escenario

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