La comunidad venezolana aún se fía de Trump

La directiva de la federación de venezolanos de Galicia, con sede en Vigo, reprocha la inacción de Europa durante la dictadura y se encomienda a la hoja de ruta de EEUU, pese a mantener a Delcy Rodríguez

David Blanco, Manuel Pérez, Ana Sara Laera y Rubén Villar, en la sede de la federación venezolana en Galicia, en la calle Pino de Vigo.
David Blanco, Manuel Pérez, Ana Sara Laera y Rubén Villar, en la sede de la federación venezolana en Galicia, en la calle Pino de Vigo. | Vicente Alonso

“Europa no ha hecho nada, y Trump (siempre lo pronuncian Tromp, mientras en Europa es Tramp) ha puesto en la calle a Maduro y hay una hoja de ruta que llevará a elecciones y la libertad de país, así que es lógico que estemos con él, pese a todo, y si quiere que se lleve la mitad del petróleo con tal de devolvernos Venezuela. Así de tajante se mostraban miembros de la dirección de la federación venezolana en Galicia, cuya sede central se encuentra en Vigo, ciudad donde residen 8.000 personas nacidas al otro lado del Atlántico.

Más de la mitad llegaron a España en los últimos años, cuando el régimen se hizo más insoportable, como la propia vida en Venezuela, y, por tanto, son abiertamente anti chavistas y partidarios de recuperar la democracia y la libertad. “Allí la pensión no llega a un dólar y una botella de agua vale más que eso, cómo se puede vivir así”, señalan. Una semana después de la captura de Maduro y su traslado a Estado Unidos, pese a que su presidente dejó a Delcy al frente del Estado, están convencidos de que todo avanzará, aunque no a la velocidad que querrían. No obstante, cada uno de ellos tiene una historia y un propósito. Pero coinciden en lo esencial. Y también en el papel de Zapatero, al que no pueden ver delante y acusan de haber estado jugando todo el tiempo a favor de los intereses del chavismos. Todos ellos coinciden además en que solo volverán a Venezuela los que llegaron a España en los últimos cinco años como máximo y no están todavía adaptados a la nueva vida, muy distinta pese a los vínculos enormes entre los dos países, con miles de españoles que en su día cruzaron el charco hacia Venezuela para tener una vida mejor. El resto no se plantea retornar a su país salvo de vacaciones o para ver a familia.

Los que llegaron en los últimos cinco años, aseguran, lo han pasado muy mal en España, donde pese a su relación especial han estado la mayoría durante al menos dos años en situación irregular, “no ilegal, sino irregular, y eso porque España tiene una política confusa sobre la inmigración”, indican. Explican que los recién llegados se encuentran en una especie de limbo, donde no pueden conseguir trabajo ni una vivienda, ni siquiera una cuenta bancaria, porque no tienen permiso. “Así no hay forma de vivir, y esta es la situación de los que han llegado en los últimos tiempos, cuando se produjo el mayor exilio. Estos sí que retornarán a Venezuela si el país se estabiliza y es libre”, afirman. Y el petróleo…. Bueno, creen que al menos Estados Unidos hará que vuelva a funcionar, porque ahora se regala a Cuba y no se sabe ni extraer. “Nos sobra el petróleo, para 200 años, y con Maduro se acabó incluso bajando la producción, porque parece que ya ni sabían, todo el país es una catástrofe, donde nada funciona”, admiten.

Ana Sara Lera: “Espero poder regresar a un país libre”

Ana Sara Lera es de la ciudad venezolana de Valencia, hija de gallega y santanderina, y con marcado acento pese a llevar en Vigo más de 30 años, donde ha echado raíces definitivas, aunque sin dejar de añorar su tierra. No piensa en volver a vivir a Venezuela, pero sí en visitar la ciudad y el país donde vivió de joven. “Me fui y ya no volví, me cansé de que me robaran por la calle. Tengo mi vida aquí, pero cuando Venezuela sea libre claro que iré de vuelta. Espero poder caminar por la calle sin que me detengan por tener opiniones distintas. Aquí vivo en un país libre y es lo que quiero para mi país”, dice Lara, que recuerda que sus padres, pese a ser españoles, amaban Venezuela por todo lo que les dio y quisieron volver a pesar de que la situación económica y social ya era mala. Está convencida de que, pese a que ahora la presidenta encargada sea la chavista Delcy Rodríguez, “el régimen va a caer, seguro, no será pronto, pero será”. Se queja de que en este largo tiempo de la dictadura chavista-madurista, 27 años, España, ni tampoco Europa, hayan hecho nada, ni siquiera tras haber usurpado el resultado de las elecciones presidenciales, donde ganó con claridad la oposición con la candidatura de Edmundo que apoyaba Corina Machado. Por todo eso reconoce que apoya abiertamente que Trump se haya llevado a Maduro a Estados Unidos. “Ese de ahí no sale, espero que le caiga cadena perpetua”, zanja Ana Sara Lera.

Manuel Pérez: “Se está siguiendo una hoja de ruta”

Manuel Pérez, el presidente de la federación venezolana en Galicia, es probablemente quien mejor información maneja desde su país en la última semana dentro de la colonia viguesa. Y también quien más datos acumula sobre el resultado de la larga dictadura. Datos apabullantes sobre miles de detenidos, muertos y desaparecidos. También coincide en que la llegada de Delcy al poder resultó un trago muy duro, pero asume que es la “encargada” y tiene que cumplir con la dirección desde EEUU. “Se trata de seguir una hoja de ruta, que irá más lento de lo que querríamos, pero va a permitir estabilizar el país, y eso pasa porque los chavistas se estén quietos. Creo que se va a ver pronto que se inicia la transición. Eso es lo que esperamos, que se liberen los presos, estabilidad y transición democrática, creo que se hará como plantea Trump”, asegura. Reconoce que las primeras horas, sobre todo cuando el presidente de Estados Unidos habló solo del control del petróleo, sin nombrar la libertad y la democracia y dejando de lado a la oposición democrática -en especial a Corina Machado- se les hicieron muy difíciles. Pero ahora asume que hay un plan y que se va a seguir para desarmar el país y que incluye soltar a todas las personas presas por la dictadura. “A partir de ahí vamos a ir a la recuperación de Venezuela”. Manuel Pérez entiende que la transición tiene que ir acompañada de recuperación y estabilización. Y sobre Maduro, el mismo porvenir que sus compatriotas: “No va a negociar nadie, cadena perpetua”.

Rubén Villar: “Trump hizo bien con Delcy”

Mucho más optimista y abiertamente favorable a la operación realizada por Estados Unidos es Rubén Villar, quien lleva en Vigo desde 1989. Toda una vida, aunque no ha dejado de mantener contacto con su país. Tampoco piensa en regresar de forma permanente, pero sí está convencido de que Trump ha hecho las cosas bien. “No va a cambiar Venezuela, ya está cambiando, gracias a Trump”. También avala la decisión de dejar el poder en manos de Delcy, pero con obligaciones claras. “Hizo bien, Delcy tendrá que cumplir las órdenes y así se evita un baño de sangre, porque los bolivarianos están armados y Corina no podría controlarlos”. En este sentido, destaca que ya salieron a la calle los primeros presos políticos, lo que a su entender, supone cumplir con la hoja de ruta. “Y el helicoide -el edificio utilizado por el chavismo para llevar a los opositores-se va a vaciar”.

David Blanco: “Soy escéptico, todavía no veo el cambio”

David Blanco es el más joven del grupo y también el que se muestra más escéptico entre la dirección de la federación venezolana en cuanto a la evolución de los acontecimientos y el resultado final. Llegó hace 24 años, cuando ya estaba el chavismo en el poder y su familia constató que aquello iba a acabar muy mal. “Decidieron volver a Galicia cuando hubo el golpe contra Chaves, del que salió triunfador. A partir de ahí, nada bueno iba a venir”, asegura. Entonces tenía 17 años. No ha vuelto a Venezuela, aunque mantiene nexos y señala que le gustaría regresar, pero probablemente solo de visita porque reconoce que su vida, como le pasa a la mayoría de sus compatriotas en el exterior, ya está por completo en España. La diáspora alcanza los 9 millones sobre una población de 30 millones. Blanco admite abiertamente sus dudas sobre cómo se ha planteado el proceso, sobre todo desde que Delcy Rodríguez está al frente, cuando se trataba de la número 2 de Maduro, “una persona por completo metida en el chavismo, que no puede pisar la Unión Europea. Y también están en el Gobierno venezolano Padrino y otros de la dictadura. La verdad, no veo el cambio, soy muy escéptico, y hasta que no lo vea no voy a confiar”, señala. Las primeras palabras de Trump no le tranquilizaron, precisamente por insistir en el petróleo y dejar de lado a los ganadores de las elecciones, ahora en la oposición y todavía fuera de Venezuela. Sus compañeros asumen que Delcy puede mantener el país equilibrado hasta que llegue la transición, pero mantiene sus dudas en tanto no haya pasos claros, más allá de liberar los presos.

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