Carlos Leiro: “La campaña de juguetes se hace con poco dinero y el esfuerzo de muchas empresas”
"Buscamos que el niño no se dé cuenta de que el juguete ya ha sido usado; lo tratamos con mimo", señala el organizador de “Cada niño un juguete” en Vigo
Carlos Leiro lleva la voz cantante de la Asociación Stop. Cada Navidad, junto con otros voluntarios, ponen en marcha la campaña “Cada Niño Un Juguete” para que ningún infante se quede sin su regalo navideño. Empezó como un proyecto altruista pequeño y ahora busca superar los 21.000 unidades, así como hacen envíos a diferentes partes del mundo. Se puede donar en 27 puntos de recogida, como el Centro Comercial Camelias, o en el almacén de la asociación en García Barbón 110, en horario de 11 a 14 y de 16 a 19 horas.
La campaña “Cada Niño Un Juguete” ha recibido recientemente el premio Ciudadanos. ¿Cómo le sienta eso?
En 2016 ya tuvimos el reconocimiento en ‘Influencia Awards’, donde nos eligieron mejor campaña de publicidad. Este ya es el segundo a nivel nacional. No es un galardón cualquiera, se lo conceden a gente u organizaciones relevantes, como las Koplowitz, Jaime Mayor Oreja o la Guardia Civil. Es un premio a la labor que llevamos haciendo hace 16 años con la campaña de los juguetes y el apoyo a los niños con problemas y familias necesitadas. Estamos encantados.
Ya en marcha la campaña. ¿Cómo se está desarrollando este año?
Da mucho trabajo al principio, pero ahora ya funciona sola. En los primeros 20 días ya tenemos recolectados más de 2.000 juguetes preparados y procesados para repartir. Y siguen llegando. El año pasado repartimos 21.000, el objetivo es superar esa cifra. A ver si somos capaces, lo veo factible. Por ejemplo, la Editorial Galaxia nos entregó 3.500 libros el año pasado. Eso, más las aportaciones de la gente y con más la recogida en empresas superaremos la cifra.
Esta año se cumple la decimosexta edición, pero todo comenzó de una forma muy humilde.
Un amigo nos dejó un garaje. Luego, pude engañar a un par de personalidades, como Gustavo López o Michel Salgado, e hicimos una pequeña entrega de juguetes. Empezamos a recoger en 2009 pero no entregamos hasta el 2011. Tuvimos que acumular regalos, creo que fueron unos 900. Y eso empezó a subir cada año.
¿Dónde reside la dificultad de la campaña?
En el principio. No tanto en la recogida como en el proceso que tiene que tener el juguete. Nosotros buscamos que el niño no se dé cuenta de que el juguete ya ha sido usado. Por eso lo limpiamos, lo preparamos y lo dejamos de una forma vistosa. Todos salen con mucho mimo del almacén. Creo que es la única campaña de España que lo hace.
El reparto, ¿se hace dificultoso?
Tenemos una red en la cual cualquier asociación de Galicia puede ponerse en contacto con nosotros. Pero necesitamos que nos manden el transporte, porque nosotros no tenemos esa infraestructura. Esta campaña se hace con muy poco dinero y con el esfuerzo de muchas empresas, para este año ya podemos contar con la colaboración de más de 70. Cada una aporta lo que puede, apoyo económico, cajas, papel….Hemos enviado a Haití con el desastre del terremoto, a la isla de Palma con los volcanes, al barrio de Jinámar, que es el que tiene la renta per cápita más baja de España o a Siria, gracias a la Asociación de Amigos del Pueblo Sirio.
Desde la pandemia, ¿hay más peticiones de juguetes en Vigo?
Sí que notamos un incremento en las peticiones. Incluso este año ya tengo solicitudes de gente que anteriormente tenían negocios y tuvieron que cerrar. Siempre dije que esto lo dejaré de hacer cuando llegue a las 18 ediciones, pero me veo jubilado y haciendo juguetes igualmente. Me empujan los voluntarios.
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