Pequeñas esculturas blancas que reproducen cilindros verticales que recuerdan inevitablemente a los silos de panificadora. 'Es un proyecto en el que llevo inmerso tres años y gira alrededor de la potencia expresiva de la forma pura, su esencia', señala Ortí, quien reconoce la inspiración en la arquitectura industrial en su colección 'Trabajos verticales', que permanecerá en la fundación viguesa (Policarpo Sanz,15- 3) hasta el próximo 2 de noviembre.