De 'progue' por Nueva York

Publicado: 22 sep 2026 - 01:15
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Con el regusto amargo de dejar a su esposa al pie del banquillo, por presuntos delitos de malversación y tráfico de influencias, el presidente del Gobierno espera recomponer su figura política a escala internacional, después de sufrir graves desperfectos a escala nacional.

Frente al incontenible avance de la ultraderecha, más progresismo. De oferta en los diversos escenarios previstos en la agenda del viaje. Dos de ellos aparecen este miércoles con mayor eco mediático y político: coloquio compartido con el alcalde de Nueva York e intervención de oficio ante la Asamblea General de la ONU.

Además, posible encuentro con Donald Trump en la tradicional recepción de la Casa Blanca a los mandatorios intervinientes; otro con el ya de salida presidente de la ONU, Antonio Guterres; asistencia al homenaje de la feminista Gloria Steinem, recientemente fallecida, un acto en defensa de la infancia, etc.

En todos ellos, con vistas a un ruedo ibérico aquejado de sobresaltos continuos en modo preelectoral, Sánchez venderá progresismo para motivar a sus desalentados votantes y frenar la espantada de sus socios o aliados por la izquierda.

La oferta es amplia y plausible: alerta antifascista, políticas migratorias comprometidas con los derechos humanos, defensa del multilateralismo y pie en pared ante los teólogos de la "ilustración oscura" dispuestos a canjear "intereses" por "ideales". No está nada mal el catecismo. El problema es que, a estas alturas de la película, nos han dormido con todos los cuentos y ya nos sabemos todos los cuentos.

Demasiado tarde en términos de credibilidad del personaje. Después de mostrarse tan contundente con Netanyahu y tan manso con Mohamed VI, por ejemplo, nadie se va a tomar en serio sus ataques a los autócratas que en el mundo son.

Mucho esperan los seguidores de Sánchez de su foto con el joven y emergente alcalde progresista de Nueva York, aunque no creo que el resultado vaya más allá de su común repulsa a Trump como declarado enemigo de la democracia, la paz y el multilateralismo.

Y ya si profundizasemos en los perfiles de uno y otro, me parece que el todavía presidente del Gobierno saldría perdiendo en la comparación. La doctrina del alcalde Mamdani no está en la estirpe del clásico izquierdismo europeo. Aunque progresista comprometido con la causa de los más vulnerables, quiere resultados.

A saber: "la democracia consiste en poder resolver los problemas reales de la gente". Básicamente, vivienda, servicios públicos y una administración eficiente. Nada que ver con las motivaciones de Sánchez, obsesivamente centradas en mejorar su futuro político.

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