José Teo Andrés
Ese nuevo embalse tan necesario
No fue una noticia, ni siquiera una declaración, apenas un comentario, una respuesta simple, pero de esto va este asunto y todavía más en agosto. La conselleira de Medio Ambiente dijo una obviedad y ayer la matizó porque vio la interpretación de la prensa a sus palabras: hay que hacer algún embalse en Galicia porque el ciclo de lluvias ha cambiado y los actuales no dan más de sí. Es una obviedad objetiva, constatable: ahora en invierno llueve mucho más que antes, y se desbordan las presas, pero en verano caen las precipitaciones al 10 por ciento del promedio del siglo XX -y con más población- y el resultado es la condena a que todos los años ocurra lo mismo. Baiona, que triplica sus habitantes en agosto, se ha quedado sin agua y tendrá que unirse a Zamáns en septiembre, al menos por unos días. Eiras, por su parte, está al 67 por ciento, que no es poco, pero seguirá bajando porque hasta octubre probablemente no se reiniciará el ciclo y volverán las imágenes de los aliviaderos de las presas funcionando a pleno rendimiento. Así están las cosas y así seguirán.
Pues sí, lo diga la conselleira o lo niegue la oposición, hay que hacer una nueva presa para el abastecimiento de Vigo. Eiras se levantó en muy poco tiempo gracias al esfuerzo del alcalde-héroe García Picher, que logró convencer al Gobierno de la urgencia de realizar la inversión. Entonces fue difícil, pero se hizo. Ahora, todavía lo es más: para construir un embalse hace falta superar docenas de trámites administrativos y ambientales -pongamos diez años- y hay que contar con un rechazo muy fuerte de vecinos, ecologistas, mariscadores y de la oposición. El BNG ya avisó que está en contra. No soy optimista y creo que todo esto finalizará algún año con una sequía y cortes del suministro. Aunque siendo algo optimista, con seguridad se construirá otro embalse antes que el AVE por Cerdedo.
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