Luis Del Val
Los novios de la muerte
Dice el verso: ‘Todo el mundo es un poco raro. Salvo tu y yo. ¡Y hasta tu eres un poco raro!’ El humano es el ser más inteligente de las especies animales y, aparte de los nuevos adelantos de la ciencia que lo determinan a base de pruebas de ADN, la propia inteligencia confirma que no hay dos especies iguales. No pretendo entrar en el mundo científico de la sanidad, especialmente la neurología, ni pretendo analizar la mente humana pero después de leer la increíble odisea de la vida del recién fallecido y brillante científico Stephen Hawkins me pregunto: ‘¿Cómo pudo el ‘departamento’ encefálico del cuerpo humano haber sobrevivido a la mutilación del resto, conservando el magnífico sector analítico que superó por reces lo normal de un ser humano corriente?
Sigamos con los misterios con otro sector. El autismo. El día 2 se celebró el día mundial de este padecimiento y un excelente artículo en este periódico sobre el tema incluyó tanto los pormenores del tratamiento como el gran número de organizaciones involucradas en ayudar a las personas que sufren de este desequilibrio mental. La gran maquinaria cinematográfica de Hollywood no dejó de sumarse al tema con dos películas con guiones totalmente diferentes, pero con el mismo objetivo; darnos una imagen humana de un ser que sufre de autismo. En la película ‘Rain Man’ de 1988 con Dustin Hoffman y Tom Cruise, que ganó 4 Oscars cuenta la historia de un joven que descubre que su hermano mayor, autista, es el heredero de la fortuna de su padre y decide secuestrarlo para sacarle el dinero.
La película se convierte en un viaje de farra en donde el joven se da cuenta que su hermano tiene un don de resolver claves de adivinanza, especialmente en las salas de bingo y ruleta. Sin adentrar más en la historia pasemos a la segunda película, ‘Al Rojo Vivo’ de 1998, que es totalmente distinta. Un policía, Bruce Willis, investigando el asesinato de un matrimonio en su domicilio encuentra un niño, hijo de la pareja, escondido debajo de las escaleras de la casa. También es autista. El resto de la película es típico de Willis, donde aparecen asesinos a sueldo intentos en cargarse al niño ya que el chaval, gracias a su habilidad de descifrar códigos en los puzzles de una revista, desenmascara un complot siniestro de espionaje. Lo que importa en ambas películas, es la similitud de los personajes autistas.
Los guionistas les otorgan a ambos unos poderes supernaturales mentales. ¿Es verdad o es pura ficción? Luego están las horrorosas degeneraciones mentales al pasar los años que terminan en tragedias humanas, dos de las cuales son ya muy conocidas. Me refiero al Alzheimer y Parkinson. ¿Quién no tiene un familiar, un amigo, un vecino o conoce de un personaje famoso que no ha padecido de lo que es reconocido como el deterioro progresivo de la habilidad mental humana? Según los neurólogos, los sectores del cerebro que producen ambos deterioros están ya identificados y aunque los estudios han avanzado con ciertos alivios, aún no hay cura para erradicar totalmente la trágica perdida de la calidad de vida que poco a poco convierte al ser en otra víctima de trastorno mental.
Pero hay más. Igual de misterioso son los menos conocidos como la ‘personalidad bi-polar’ o ‘doble personalidad’. Estos pueden seguir vidas normales incluso con habilidades mentales de superdotado. Luego están los seres que sufren un ictus que destruye parte del cerebro y puede dejarlos en estado parapléjico. Hay que felicitar a la sanidad mundial que lucha diariamente para desenredar este misterio del cuerpo humano.
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