La Pascua. Fiesta de las fiestas

Publicado: 03 abr 2026 - 01:10
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Una vez más, como todos los años, hemos llegado a la Pascua, fiesta de las fiestas por ser la más grande del Cristianismo.

Para la celebración de la Pascua, la Iglesia siempre ha seguido la fecha evangélica, el día 14 de nisán, el primer mes del calendario hebreo que tiene como base el ciclo lunar.

La Pascua se celebra el primer domingo después de la primera luna llena de primavera; de ahí la movilidad de la fecha, pudiendo tener hasta una diferencia de un mes de un año a otro.

La fiesta de la Pascua dura cincuenta días hasta el Domingo de Pentecostés.

Según las normas del calendario litúrgico, la Pascua se ha de celebrar con júbilo y alegría, como si se tratara de un solo y único día festivo o sea como si fuera un gran domingo; eso explica que la Pascua se celebre durante varios domingos en vez de hacerlo uno solo.

La Pascua, la más solemne de las solemnidades porque en ella recordamos el triunfo de Cristo por medio de la Resurrección, que viene siendo la clave de la fe y esperanzas cristianas.

Según nos cuenta el Génesis, a raíz de que Adán y Eva comieron la fruta prohibida cometiendo con ello el pecado original, la humanidad vagó errante entre sombras de error e injusticia; una penosa marcha a ciegas pedro donde existía la esperanza de que llegaría el día en que el Redentor vendría a reparar la gran falta.

Jesús nace en Belén de Judá en la plenitud de los tiempos, predica, hace milagros, es apresado, humillado y crucificado.

Aparentemente, todo había terminado pues Jesús -a quien muchos veían como cualquier profeta- había fracasado al haber muerto. Y para como de males sus más fieles seguidores le habían abandonado. Al pie de la Cruz solamente María, Juan y unas piadosas mujeres.

Si Jesús hubiera muerto su recuerdo quedaría como el de Elías, Daniel Jeremías e incluso Juan el Bautista.

Mas he aquí que, cumpliéndose fielmente las profecías, Jesús resucita y vence a la muerte con lo cual no solamente da testimonio de su divinidad sino también de que su doctrina es la verdadera y de que para una humanidad perdida y desorientada se le abrían las puertas del Cielo.

“Si Cristo no hubiera resucitado, vana sería nuestra Fe” nos dice San Pablo, y tiene razón el Apóstol de las Gentes porque precisamente en la Resurrección se encuentra la base de todo.

Esa es la explicación por la cual la Pascua es la fiesta de las fiestas y la más solemne de todas las solemnidades.

Pascua significa no solamente el triunfo de Cristo sobre la muerte sino el triunfo del linaje humano que vagaba errante y que, a partir de Cristo, le encontró sentido a su existencia.

Concluimos esta reflexión con una pequeña oración que se recita la víspera de la Pascua justo después de la Primera Lectura. Oración que resume a la perfección cuanto acabamos de exponer:

“Dios todopoderoso y eterno, que en todas las obras de tu amor te muestras admirable, concede a quienes has redimido comprender que el sacrificio de Cristo, nuestra Pascua, en la plenitud de los tiempos, es una obra más maravillosa todavía que la misma creación del mundo”

¡Felices Pascuas 2026 a todos nuestros amigos lectores!

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