El ministro juez y parte

Publicado: 07 jul 2024 - 17:49

La situación de delirio en la que habitamos permite escenarios en el que estamos y que nos enseña al ministro de Justicia convertido en portavoz y defensor de una ciudadana a la que un juez investiga ante la posibilidad de que haya cometido actos constitutivos de delito. Se trata de una imputada que llega a su cita con el juzgado viajando en coche oficial, y a la que se permite ingresar en la sala donde debe prestar declaración desde los sótanos del edificio, amparada por una legión de policías que velan por su anonimato. Tengo un entrañable amigo y pariente que hubo de sufrir injustamente la pena de paseíllo y aún no se ha recuperado del amargo trance. Todavía sufre pesadillas rememorándolo.

Félix Bolaños es un sujeto inteligente y despierto al que le pierde sin embargo su ciega adhesión a la causa. La comparecencia pública proclamando desde el atril que Begoña Gómez es inocente de toda culpa y que nada existe que pueda inculparla, le delata. Y no solo es improcedente, injustificable y bochornosa, sino que atenta directamente contra las más elementales reglas de un estado democrático y agrede abiertamente la disposición del orden que ha jurado defender en su toma de posesión ante el Rey el día en que prometió su cargo. Bolaños, que ha perdido la calma, la equidad y aún el sentido común si es que en algún momento de su actividad política los tuvo, se ha significado ostentosamente del lado de una investigada y en contra de los magistrados que van a juzgarla. Yo no estoy en la piel del juez Peinado, pero sospecho que se preguntará con qué situación se enfrenta si el ministro que está puesto para defender sus intereses y velar por él y el colectivo de la magistratura al que pertenece, expresa públicamente su posición contraria y le acusa de afrontar una instrucción para la que, en opinión del ministro, el juez no puede argumentar nada.

Begoña Gómez se podrá librar y es posible que lo logre contando para ello con la ayuda incondicional de la maquinaria del Estado incluyendo el fiscal general y el ministro de Justicia entre sus aliados. Pero como dijo Unamuno aquel día en el que se enfrentó con Millán en el Paraninfo de Salamanca, “vencerán pero no convencerán”. Y Gómez ganará. Aunque en verdad no gane.

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