Fernando Jáuregui
La mujer que quizá pudo (y quiso) ser presidenta del Gobierno
Ni una palabra, ni una sola palabra de condena al régimen iraní por parte de las feministas oficiales del gobierno, ministras y de los partidos aliados de su izquierda. Ni una sola palabra de condena ante la situación critica de la activista pro derechos humanos y feminista Narges Mohammadi encarcelada por el terrible régimen de los ayatolas y condenada a siete años de prisión.
No, no es la primera vez que la detienen sino la decimotercera, porque nunca se ha rendido ante el oscurantismo criminal de un régimen que persigue a cualquiera que defienda los más elementales derechos humanos.
En nuestro país algunos de los defensores de derechos humanos lo son dependiendo donde se violen estos derechos. En el caso de Irán, estos al parecer les resultan indiferentes porque no dicen ni "mu", lo que me lleva a preguntar ¿qué le deben al régimen de los ayatolas? cuando callan de manera sibilina ante la violación permanente de los derechos humanos y la persecución implacable contra las mujeres.
Narges Mohammadi se ha declarado en huelga de hambre, lo que poco les importa a los ayatolas, que son los hombres que dominan Irán. A Narges Mohammadi no le perdonan que defienda los derechos humanos y denuncie a quienes los violan de manera sistemática, es decir, el régimen. Violaciones y violencia especialmente brutales contra las mujeres que osan retirarse un centímetro del rostro el velo islámico, ese que defienden con tanto entusiasmo algunas feministas españolas y del resto de Europa. Supongo que lo hacen por ignorancia. Por eso les recomiendo que lean a la excelente escritora y feminista Najat El Hachmi y así se enteran de lo que significa el "velo".
En el 2023 le concedieron el Premio Nobel de la Paz, que naturalmente el régimen no le permitió ir a recoger. Y lleva once años sin poder ver a sus hijos. Así se las gasta el régimen iraní.
Ahora vuelve a conocer el rigor de las cárceles de los ayatolas mientras las ministras y feministas de la señorita Pepis del Gobierno Sánchez y de los partidos aliados del Gobierno callan y su silencio es cada día más vergonzoso. Callan ante la violación de los derechos humanos que, como es en Irán, no les preocupa, y callan sobre los asesinatos cometidos por las fuerzas del gobierno contra los opositores al régimen. Callan porque les deben algo. Algún día sabremos qué.
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