Estrategia equivocada

Publicado: 17 feb 2026 - 04:00
Opinión.
Opinión. | Atlántico

Como cabía esperar, el cataclismo de Aragón amenaza con producir un descosido largo en la lona del PSOE al que está empezando a no funcionarle el mantra de los horrores en la llegada de la ultraderecha que probablemente llega porque el propio PSOE ha equivocado la estrategia y en lugar de minimizar el impacto le ha otorgado rango y trascendencia. Una legión de fontaneros presidenciales no ha sido capaz de enderezar el paso titubeante de un partido que ha confundido disidencia con deslealtad y amenaza con poner en la calle a su refundador por el mero hecho de no estar de acuerdo con el líder. Es ésta, una costumbre arraigada en las dictaduras y las formaciones políticas que las sostienen, impropia del socialismo español o de cualquier otro país de credo democrático.

El desastre que amenaza a este PSOE de diseño exclusivo, patroneado por un reducido grupo de guardianes de las esencias que se acuerdan de los fallecidos para mancillar su memoria y amenazan con cortar las cabezas de los que no acatan el credo, habita en la absoluta carencia de autocrítica y la falta de empatía que marca a sus gobernantes. Las explicaciones públicas ofrecidas por su núcleo duro tras los desastres de Extremadura y Aragón han superado con creces el ridículo y en muchas ocasiones han resultado incluso ofensivas, porque en esa obsesión por esquivar responsabilidades mayoritariamente atribuibles a la dirección socialista que se ha empeñado en imponer unos candidatos elegidos de entre sus filas, ha resuelto tomar por idiotas a los administrados y contarles unas milongas que no convencerían ni a un público de parvulario.

Todo ello, para satisfacer las demandas de un líder cada vez más frágil al que no solo le asaetean los problemas administrativos sino la situación de su círculo más íntimo. Una sombra alta y flaca que gobierna sin presupuestos desde hace cuatro años, cuya mujer se ha negado a entregar su pasaporte al juez que la investiga, cuyo hermano está a punto de ser juzgado, cuyo fiscal general ha sido encontrado culpable y cuyos más íntimos colaboradores están en la cárcel o en libertad provisional. Y que en Europa da clases de moral y buenas costumbres que no puede dar en su país. Parece broma pero no lo es.

Contenido patrocinado

stats