Atlántico
Era de esperar
Leo con suma atención la enésima noticia acerca del alquiler de pisos. La situación va a peor debido únicamente a que la inepta clase política, se ha dedicado a interferir, controlando y limitando el libre ejercicio de una actividad privada, cual es un contrato de alquiler entre dos partes: Arrendador y arrendatario. La propiedad privada es la quintaesencia de la libertad; necesitamos políticos que antepongan la libertad de mercado, demuestren su profesionalidad y no se dejen arrastrar por la ideología. Los pequeños propietarios se ven acosados y tratados sin miramientos; son la cabeza de turco que pagan el pato para eximir a los verdaderos responsables. Las políticas totalitarias logran el efecto contrario de lo que pretenden: Era de esperar que los propietarios se nieguen a alquilar sus viviendas ya que el hacerlo es practicar un deporte que entraña el máximo riesgo. La propiedad privada, legalmente adquirida, es inviolable y consustancial a la libertad: un binomio indivisible en un Estado de derecho, no de desecho.
Francisco Javier Sáenz Martínez.
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