Rafael Torres
Más palos y más turistas
El Instituto para la Conservación de la Naturaleza (ICONA) fue un organismo fundado en 1971 dependiente del ministerio de Agricultura que desarrolló una excelente labor en el cuidado, conservación y organización de los bosques peninsulares. Desempeñado y coordinado por profesionales de contrastada competencia, ICONA desarrolló durante el tiempo en el que estuvo vigente, un trabajo admirable aplicando sistemas y políticas tan intensas como innovadoras y efectivas que obtuvieron resultados concluyentes, proyectando además una nueva dimensión del tratamiento de los problemas del entorno natural que abrieron el apetito ecológico del país y fueron principio de vocaciones consolidadas hoy en día.
Desgraciadamente y casi por sorpresa, el ICONA fue disuelto en 1995 y aún es hoy que algunos viejos con sentido común y recuerdos como yo mismo, nos preguntamos el porqué de aquel cierre. Y lo peor de todo es que, por más que lo intentamos, no somos capaces de comprenderlo.
Paradójicamente, al truculento retrato de una España convertida en una gigantesca hoguera, el triunfo de la Selección Nacional en la reciente Copa del Mundo de fútbol ha otorgado carta de naturaleza a nuestro país y lo ha elevado a los altares entre los más idílicos y apetitosos del mundo. España es hoy tema primordial en los diálogos planteados en las redes sociales por los influencers de predicamento en este mundo del diálogo en redes sociales. Existen en ese universo virtual miles de comunicaciones escritas habitualmente en ingles, que pretenden enseñar a los visitantes del exterior la bondad, la excelencia y la ejemplaridad de nuestras costumbres. La cervecita con tapa incluida, el arroz al borde de la playa, la siesta, la amabilidad de nuestro policías, nuestra vocación innata por la juerga, el tardeo y las verbenas nocturnas, la sopa de ajo, los simpáticos y divertidos que somos ellos y ellas y lo buenísimos que son nuestros futbolistas. Y además, guapos. Las redes se derriten con Ferrán y no es para menos
Y luego, el monte arde, un ministro escribe insensateces y el planteamiento sigue siendo desastroso. Con unos aviones del tiempo del ICONA por cierto.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último