Vivir en Madrid

Publicado: 18 sep 2026 - 05:24
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Vivo en el centro de Madrid, que es tanto como decir que vivo en un espacio que tiene visos de estercolero. Hay una serie de normas que se engloban en lo que podríamos denominar "buena educación", que permiten y hacen llevadera la convivencia. Por ejemplo, el respeto a la hora de tratar con otras personas. Pero también el respeto por el espacio público.

Respetar el espacio público pasa por cuidarlo tanto como si fuera el cuarto de estar de la propia casa. Al menos la mayoría de las personas procuramos cuidar de nuestras casas. El primer garante del cuidado del espacio público es el ayuntamiento. Pero en el caso de Madrid, el ayuntamiento está muy preocupado por parecer un ayuntamiento moderno y permanece impasible a los problemas reales de los ciudadanos, entre ellos la limpieza. Madrid es una ciudad que está sucia. Muy sucia.

También forma parte de la convivencia ciudadana el cómo nos relacionamos con los otros. Dar las "gracias" cuando alguien te ayuda, pongamos por ejemplo, a subir al autobús, o pedir disculpas si, pongamos por caso, sin darte cuenta empujas a alguien en el metro. O no utilizar la vía pública, es decir la calle, como si te perteneciera en exclusiva.

Siento que el ejemplo sea Madrid pero es la ciudad donde vivo. Tengo la suerte, pero también el inconveniente, de vivir en el "centro" de la ciudad y el "centro" como sucede con otras capitales se ha convertido en un parque temático para turistas lo que dificulta la vida cotidiana de quienes vivimos todo el año. Los apartamentos turísticos son una plaga consentida por el ayuntamiento. Y la suciedad del "centro" es uno de los precios que pagamos quienes lo habitamos. Siento insistir en esta cuestión pero es la realidad. Me ofrezco a acompañar al alcalde a hacer un "tour" por el centro y enseñarle como hay que sortear la basura que encontrará a su paso.

Supongo que el alcalde dirá que el ayuntamiento gasta mucho dinero en limpieza, y lo único que puedo decir en su descargo es que si no está limpia, no solo es culpa del ayuntamiento, sin duda también lo es de la mala educación de algunas personas.

Por ejemplo, me sigue sorprendiendo que se tiren todo tipo de desperdicios en la calle. Y es que poco a poco las "normas" más elementales que facilitan la convivencia de todos, empiezan a juzgarse como represoras y antiguallas. Hace unos días, pasando por un parque, vi a un turista arrojar al suelo los restos de lo que me pareció un bocadillo, mientras que su acompañante los empujaba con el pie hacia delante.

No sé cómo se me ocurrió afear lo que acababan de hacer y pedirles que recogieran ese resto de basura, porque en un segundo me lanzaron un "chorreo" de insultos que provocaron las miradas de quienes pasaban. Lo mismo sucede con quienes escupen en la calle. Pero lo más sorprendente con que me he topado fue un día paseando con Argos. Un conductor se bajó del coche y vació la vejiga al resguardo de un árbol. Cuando le recrimine lo que acababa de hacer me dijo que me metiera en mis asuntos y que "limpiara" los "pises" de mi perro.

Les diré que, al menos en Madrid, eso de "evacuar" en la vía pública es algo que ha dejado de ser excepcional. Hace unos meses, cerca del Teatro Real, vi a un señor maduro muy emperifollado, que le pedía a su pareja, igualmente emperifollada, que le esperara mientras él se metía entre los arbustos a evacuar. Cuando se me ocurrió afearle que miccionara en el espacio público me soltó una ristra de insultos. O paseando por el madrileño parque del Oeste, asistí, sin pretenderlo, a algo más que el escarceo amoroso de una pareja que estaban aliviándose el eros. Pegaban unos gritos que era imposible ignorar. Una señora que paseaba con sus dos niños que iban jugando con un balón, recriminó a la pareja que utilizarán el parque para practicar el kamasutra, y a la mujer le dijeron que era una facha represora. En dos ocasiones he estado a punto de ser arrollada por quienes "conducen" esos patinetes eléctricos, sin que quienes los conducían ni siquiera se disculpasen.

Hay quienes creen que ir en bici y en patinete es hacer un gran servicio a la Humanidad porque no contaminan y no diré lo contrario, pero sí que, en ocasiones, algunos conductores de esos vehículos no contaminantes conducen como kamikazes. En una "zona verde" de Madrid vi como un patinete,que iba por la acera a una velocidad nada desdeñable, casi atropella un pequeño que no debía de tener más de tres o cuatro años y que iba confiado montado en su triciclo. Cuando la madre gritó asustada, el del patinete en vez de parar y disculparse la insultó conminando a apartar al niño.

Con esto no estoy diciendo que todos los que montan en patinete sean unos homicidas en potencia. Ni que los enamorados sean unos pervertidos, ni que los amantes de la opera unos "meones" sin remedio. Sólo pretendo llamar la atención sobre que cada vez se van haciendo habituales comportamientos que no tienen en cuenta a los demás y sobre todo que no se ha logrado que cuaje el concepto de que el espacio público es eso, público, por tanto de todos y eso conlleva cuidarlo.

Y ahora viene una queja dirigida al ayuntamiento de mi ciudad. Me refiero a Madrid. Sin duda también en otras ciudades habitan maleducados que no cuidan lo público, pero siento insistir en que ,el ayuntamiento de Madrid, no es eficaz a la hora de cuidar los espacios comunes y que, insisto, poco a poco el "centro" se ha convertido en un estercolero.

Por eso reitero mi oferta al alcalde de pasear por el centro de la ciudad un día cualquiera. A lo mejor se baja del guindo y descubre la realidad a la que nos enfrentamos muchos madrileños.

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