La advertencia repetida sobre la islamización de Europa

Publicado: 07 may 2026 - 04:30
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El Premio Príncipe de Asturias de Sociología, reconocido como una autoridad mundial en la materia, Giovanni Sartori, predijo hace años que cuando un grupo procedente de otra cultura se instala, pero no se íntegramente en la sociedad de acogida, pero tiene un crecimiento superior a la población de origen, cuando la masa crítica se incrementa de modo que supera a la primera es inevitable que pretenda hacer prevalecer su cultura. En agosto de 2007, el politólogo estadounidense Francis Fukuyama manifestaba: “El fracaso europeo del intento de crear una mejor integración de los musulmanes es una bomba de tiempo que ya ha contribuido al terrorismo, que por cierto provocará una reacción más firme de los grupos populistas y que posiblemente llegue a convertirse en una amenaza para la democracia europea misma. La solución del problema requiere un cambio del comportamiento de esa minoría inmigrante y de sus descendientes, pero también del de la comunidad nacional dominante. La civilidad de la Ilustración europea, de la cual es heredera la democracia contemporánea, no puede ser culturalmente neutral, dado que las sociedades liberales tienen valores propios que resguardan la igualdad de los valores y de la dignidad de los individuos. Las culturas que no aceptan esas premisas no merecen igual protección en una democracia liberal. Algunas comunidades musulmanas plantean exigencias de derechos grupales que simplemente no pueden adaptarse a los principios liberales de igualdad entre los individuos”.

Conviene fijarse en las repetidas advertencias del jesuita egipcio Shamir Khalil. profesor de historia de la cultura árabe y de islamología en Beirut y en Roma, uno de los mayores especialistas en relaciones entre cristianismo e islam. Considera que el islam busca el poder político. Insiste en que el futuro de Europa depende de que ésta se afiance en defender su identidad, la carta universal de los derechos humanos. Dice Shamir que “los musulmanes han de aceptar vivir en una Europa con las condiciones de Europa, no viniendo a promover en Europa un proyecto musulmán utilizando el esquema tolerante europeo, que está muy extendido entre los aquellos. Europa es estúpida si no ve eso, si no se da cuenta de que pueden usar la tolerancia para islamizar Europa”. Y apunta: “Cuando van adquiriendo fuerza social, los musulmanes exigen que las leyes les reconozcan como minoría distinta, y cuando de una minoría de un cinco o diez por ciento llegan a tener ya la presencia de un treinta por ciento, como el caso de Malasia o de Mindanao en Filipinas, exigen la islamización de la sociedad. Y cuando el islam ha ido adquiriendo zonas de poder e influencia, nunca retrocede”

En ese sentido, el historiador Marcelo Gullo en un reciente libro sobre el efecto que tuvo la a victoria de España para detener la ofensiva turca sobre Europa en Lepanto, recordaba las sucesivas afirmaciones, primero del presidente de Argelia Bumedian, en 1974, y luego el de Libia, Gadafi, en cuanto a que el islam acabaría imponiéndose no por las armas, sino gracias al vientre de sus mujeres. ¿Es racismo, xenofobia o islamofobia decir esto? En 1974, La profecía del presidente libio Muamar Gadafi apuntaba en esa dirección: "No necesitamos terroristas ni suicidas. Los 52 millones de musulmanes que hay en estos momentos en Europa se duplicarán en los próximos años hasta llegar a los 104 millones y, posiblemente, habrá un estado islámico en 2050".

La tasa de natalidad en Europa se encuentra en niveles históricamente bajos, con un promedio de 1,38 a 1,46 hijos por mujer según los últimos datos de 2023-2024. Europa enfrenta una crisis de fertilidad con tasas de natalidad muy por debajo del umbral de reemplazo generacional de 2,1 hijos por mujer. En 2023, la tasa total de fertilidad en la UE fue de 1,38 hijos por mujer, mientras que en 2022 se situaba en 1,46. Esto representa un descenso significativo respecto a décadas anteriores: en 1970 la tasa era de 2,35 y en 1998 tocó un mínimo de 1,4. El número de nacimientos también ha caído: en 2023 nacieron 3,67 millones de niños en la UE, con una tasa bruta de 8,2 nacimientos por cada 1.000 personas, comparado con 16,4 en 1970.

En cuanto a esa evolución de la población nativa y sus efectos, los datos lo dicen todo. Con respecto sólo a España, en 2024 nacieron en España 318.005 niños de los cuales 163.732, el 51.48%, fueron varones y 154.273, el 48.51%, mujeres. En 2024 nacieron 2651 niños menos que en 2023, con lo que el número de nacimientos ha bajado un 0.82%. La tasa de natalidad en España (número de nacimientos por cada mil habitantes en un año) fue en 2024 del 6,49‰, una tasa de natalidad muy baja, y el índice de Fecundidad (número medio de hijos por mujer) se redujo al 1,1.

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