Ultras del Celta atacan un local de ocio y hay un detenido
La Policía identificó a más de 20 personas que buscaban pelea con la afición del Lyon
La subdelegación del Gobierno en Pontevedra dio cuenta ayer de la identificación de más de una veintena de personas, seguidoras del Celta, que en la noche del pasado miércoles provocaron destrozos en un local hostelero de la calle Areal en su afán por pelearse con aficionados del Lyon. Además, la Policía Nacional realizó una detención de una persona perteneciente a “Tropas de Breogán”. La rápida actuación de los empleados de seguridad de dicho establecimiento impidió la confrontación directa de los dos grupos, limitando las consecuencias a daños materiales en los cristales de las puertas y a heridos de escasa consideración, fundamentalmente por cortes de los mentados cristales al estallar.
La treintena de radicales del Celta, integrados en la peña “Tropas de Breogán” aunque sin identificación visible, iban encapuchados y portaban palos y tubos, echando a correr al acercarse al local y apreciar que dentro había aficionados del Lyon. Los incidentes provocaron la intervención de numerosas unidades de la Policía Nacional y de la Policía Local, la incautación de las armas y la identificación de más de una veintena de personas.
Hasta entonces, la presencia en Vigo de los seguidores radicales del Lyon, agrupados en la peña “Bad Gones”, no se había hecho notar más que sobrepintando algunos de los graffitis de los seguidores célticos. Algunas fuentes hablan de la presencia junto a ellos de miembros del colectivo madridista “Ultra Sur”, que comparte con los galos su idiología de ultra derecha.
La subdelegación del gobierno señaló que “hay diligencias abiertas” y garantizó, a priori, la seguridad de los asistentes al encuentro, en base a la declaración del mismo como del alto riesgo. Tal denominación implica la presencia en la ciudad de “varios grupos de antidisturbios y otros grupos especializados”. Además, dicha autoridad quiso añadir que actos como los vividos “ni quedan ni quedarán impunes”, para lo que pidió la colaboración “de todos, incluidos los clubes de fútbol”.
Las fuerzas del orden tienen pefectamente identificado al grupo de radicales que se integran, sin ser mayoría, en el mentado colectivo “Tropas de Breogán”, que se ubica en el estadio en la grada de animación, con los controles multiplicados en los últimos tiempos. Los incidentes de la noche del miércoles son la excepción, pero se repiten las maneras de los habidos esta misma temporada con la visita de los seguidores del Niza. La afección ultraderechista de los seguidores radicales del rival provoca la actuación de los ultras célticos.
El club se plantea expulsar a los implicados y pide cordura para la vuelta
El Celta se está planteando la expulsión de los aficionados implicados en la agresión del pasado miércoles en la calle Areal si alguno de ellos es abonado. El club quiere casar la prudencia en las medidas con la contundencia en la condena de cualquier acto violento que se escude en el fútbol y en el equipo celeste como excusa. De hecho, ayer mismo emitió un comunicado en el que asegura que “tomará las medidas necesarias para evitar que este tipo de aficionados violentos, que no representan en absoluto al celtismo, pueda ocupar una butaca en el estadio de Balaídos”.
A la espera de poder concretar tal afirmación, el Celta, sin nombrar en ningún momento a peña alguna, quiso concretar que “la violencia, en cualquiera de sus manifestaciones, no forma parte de la identidad ni los valores del celtismo. Por tanto, el club condena firmemente cualquier tipo de actuación violenta, como la registrada anoche en una céntrica calle de la ciudad contra hinchas del Olympique de Lyon”.
Tras lo sucedido, se enciende el temor a una posible represalia de los radicales del Lyon sobre los cerca de 3.000 aficionados del Celta que se desplazarán hasta la ciudad gala la próxima semana. En ese sentido, el club escribe en su comunicado que “confía y desea que tanto el partido de esta noche como el de vuelta en Lyon transcurran sin más incidentes”.
La entidad evita señalar a cualquier colectivo de sus aficionados y estima que circunstancias como la de la noche del miércoles son obra de personas aisladas, que no representan a nadie. Con todo, responde a la llamada del delegado del Gobierno y colabora activamente con las fuerzas del orden.
Hosteleros lamentan el archivo de un caso similar en octubre
Hosteleros de Vigo han querido mostrar en las últimas horas su “indignación” por la concatenación de altercados provocados por un grupo de aficionados ultras del Celta con motivo, especialmente, de los partidos de competición europea. Y lamentan que la labor de las fuerzas del orden en la identificación y, en algunos casos, detención de los implicados quede en nada una vez llegan los casos a los juzgados, provocando que este tipo de actos quedan impunes.
En concreto, apuntan a lo sucedido en una céntrica cafetería de Vigo en la visita del Niza el pasado mes de octubre. Dichos seguidores violentos ocasionaron cuantiosos daños, valorados en más de 5.000 euros, lo que causó la detención de cinco de ellos y la idenficación de otros más. Pero al llegar la actuación al Juzgado de instrucción, se procedió al archivo de las diligencias sin siquiera llamar a declarar a los implicados. Dicha resolución está recurrida mientras alguna trabajadora de dicha cafetería se encuentra en tratamiento psicológico por estrés.
Un sindicato policial pide aplicar sanciones por la Ley del Deporte
La Confederación Española de Policía, sindicato de la Policía Nacional de referencia en Galica, denunció ayer a través de un comunicado “los graves altercados” ocurridos el miércoles en la calle Areal de Vigo. Además, solicitan que, “una vez identificados y detenidos estos ‘salvajes’, que no representan los valores deportivos, se les aplique con firmeza la Ley del Deporte y se les impida de por vida la entrada a cualquier espectáculo o instalaciones deportivas y se les imponga una fuerte sanción económica”.
El local abrió ayer con normalidad
El local de ocio de la calle Areal objeto de los destrozos de la noche del pasado viernes abrió ayer sus puertas con normalidad y quiso aclarar que “no ha habido daños personales tanto por parte de nuestros trabajadores como clientes, al igual que ningún destrozo en el interior del local”.
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