La ultraderecha y la homosexualidad
Canciones y libros que crecen con nosotros
Un reciente artículo recordaba que nuestras canciones favoritas cambian con la edad. Lo mismo ocurre con la lectura: un mismo libro leído en la adolescencia, en la madurez o en la vejez puede revelarnos sentidos distintos. Tanto la música como la literatura forman parte de nuestra memoria emocional y de nuestra identidad, pero también dialogan con la etapa vital en la que nos encontramos.
De jóvenes buscamos la novedad, la experimentación y lo compartido. Con los años, sin renunciar a lo nuevo, nos aferramos a lo que nos marcó: canciones que nos devuelven a un instante concreto o libros que adquieren nuevos matices a la luz de la experiencia. La nostalgia no es un refugio pasivo, sino una forma de comprendernos mejor.
Sería deseable que plataformas culturales, medios y espacios educativos fomenten esa doble mirada: la del descubrimiento y la del reencuentro. Porque, al fin y al cabo, cambiar con la música y con la lectura no es perder frescura, sino ganar profundidad.
¿Por qué se habla tan poco de los temas culturales en los medios de comunicación? El mundo de la política solo nos trae sinsabores y amarguras. Precisamos de noticias que den luz a nuestras vidas.
Pablo Marín Usón.
Contenido patrocinado
También te puede interesar