Atlántico
Mi familia González Besada
Días pasados repasando mis pequeñas reseñas en prensa, me encontré con esta carta que así se titulaba: "Mi familia". Escrita por uno de mis hijos llamado Fran, y que decía así: Mi familia, mis raices, lo que fui y lo que soy y siempre seré. Sangre de vuestra sangre, a orillas del río Miñor, bañando en sus aguas, la infancia. Mis recuerdos, apenas levantaba un palmo del suelo, corría bajo la mirada de las Damas Apostólicas y dormía la siesta bajo un limonero cuando daban las cuatro en San Campio.
Pasaba las tardes de sábado en la huerta, miraba a la abuela Julia (mi madre) a través de la ventana aquel "flavelado" que se subía a la higuera y quería llegar hasta su cuello para besarla y otra vez el abuelo apenas había encendido un puro y ya tenía otro preparado, mi "padre" fumaba entre 8 o diez diarios, contemplaba desde el balcón de casa, el ir y venir de los vecinos en la C/ Manuel Lemos número 7 en A Ramallosa. Alfonso, mi hermano, historia viva de A Ramallosa, palabra siempre alegre en su taller de bicicletas Palacios, apellido de mi padre, Manolito, tío y hermano mío que cuando me ponían las inyecciones me engañaba con caramelos para que no me dolieran, tampoco se olvida de sus otros tíos, también ya fallecidos, Pacita, Julio, Pascual y Chiño, pues Fran se los tenía camelados y a todos los primos y así fue y es mi hijo Fran.
Y dice que no quiere dejar en el olvido como no podría ser menos a sus hermanos, Jesús, Miguel, Patricia y Almudena y para su padre que soy yo, lo siguiente: Un recuerdo para mi padre, Jesús, el que me trajo aquí una tarde de otoño y dejó una tierra murciana a orillas del Mediterráneo, pero recuperé mi infancia y termina diciendo una música que sonaba en mi cabeza. Por Ramallosa pasó un pequeñito avión, con una bandera que dice, ahora lo entiendo papá.
Jesús González Besada. (A Ramallosa)
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