Cien días improvisando

Cien días improvisando

Rectificar los errores es de inteligentes  pero todos los días, de inútiles . Claro, llegan al poder diciendo que nada de venta de armas, papeles para todos, no a la subida de impuestos, democratizar TVE, y no sigo,  por no aburrirles con la lista de todos los cambios y bandazos de este Gobierno. Como para entrar en el Guinness. El propio Sánchez, ya se define como el presidente del cambio.    Aprender equivocándose. Además,  se atrinchera  en la Moncloa e intenta mantenerse  con los separatistas como un fakir que camina sobre las brasas con la silla pegada al trasero sin quemarse.        Pretende  gobernar España con los que la quieren romper y eso es la cuadratura del círculo.
Está resultando el mayor Don Juan de la escena política de los últimos tiempos. Y los españoles no podemos tomarnos en serio un presidente así . Ahora parece que le entró el mal de altura y vuela de aquí para allá. 
Quiere subirnos los impuestos metiendo la mano en nuestros bolsillos. Y así no se arreglan las cosas. Dar dinero a un gobierno derrochador es como dar ginebra a un alcohólico. Cuanto más le das, más quiere. La única forma de que no malgasten nuestro dinero, es no dárselo, pues dinero que cogen dinero que gastan o mejor dicho malgastan. Dicen que le subirán a los que ganan mucho pero esos son pocos y de escasa recaudación así que terminarán por subírrnoslos a todos. Si quieren cuadrar las cuentas que reduzcan el despilfarro.
Echan una cortina de humo sacando muertos de los ataúdes y desenterrando a Franco, olvidado desde hace muchos años y echando un pulso a la historia, consiguieron llevarlo otra vez a las primeras páginas de los periódicos Y hablarle de elecciones a este  Gobierno, primera potencia  del mundo en el número  de ministras y alguna de ellas la  princesa de las ocurrencias en estos tres meses, es como nombrar la soga en casa del ahorcado.
Rectificando todos los días. Avanzamos pero hacia atrás. Dice una cosa hoy y al día siguiente la contraria. El Rey de la precipitación y del Decreto Ley.
Los primeros  datos económicos ya están ahí. El peor dato de empleo desde 2008. Y la realidad es muy cabezuda, tiene el mal gusto de ir por otro lado. Y eso que recibió una buena herencia, mejor en economía que en política.  Y por si fuera poco, la oposición no acaba de tomarle las medidas. Y ahora lo que nos faltaba oir, amenaza con  estar también el próximo decenio.

(*) Economista y miembro de la Asociación  de Escritores de Galicia.