Puerto nodal

Publicado: 04 feb 2026 - 08:37
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Opinión. | Atlántico

Vigo ya no tiene un aeropuerto internacional tras consumarse la previsible fuga de Ryanair y su apuesta por ampliar vuelos en Oporto, aunque es posible que recupere alguna ruta antes o después. Pero, en cambio, dispone de un puerto con conexiones con todo el mundo. Mientras Peinador avanza como puede y cumple los mínimos del millón de pasajeros, las terminales de Guixar, Areal, Bouzas y Trasatlánticos se colocaron en 2025 en sus mejores cifras históricas, con cuatro récords pulverizados en tráfico total, cruceristas, contenedores y carga de vehículos, un auténtico poker ganador que define la realidad de la terminal marítima viguesa, con diferencia la primera de Galicia por su impacto económico, aunque no en toneladas por los graneles coruñeses. Que el puerto vaya bien significa que las empresas del entorno se encuentran en un buen momento, singularmente la automoción (aunque ojo con GKN) y el complejo industria-mar, que incluye transformación de productos pesqueros y construcción naval.

El Puerto ha ganado peso como el engranaje para que la economía viguesa (y de toda Galicia) funcione y también como una institución que hace tiempo que dejó de estar de espaldas a la ciudad, de la que forma parte decisiva: sin puerto no habría Vigo, así de sencillo. La potencia del Puerto -primero en pesca, segundo en coches, quinto en comercio internacional- es tal que resulta incomprensible que no sea puerto nodal, la champions de los puertos de Europa, injusta decisión que hay que endosar a José Blanco y el Gobierno de ZP. Casi tan incomprensible como que guste el film Sirat.

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