José Teo Andrés
Fusiones, sí, gracias
Los químicos a quienes represento, gallegos y de toda España, nos sumamos al homenaje de la Real Academia Galega de Ciencias a Don Ignacio Ribas Marqués, al que designa Científico de 2016 en la celebración del Día da Ciencia en Galicia. Estoy seguro de que la profesión química y la propia química no serían las mismas sin la contribución de este catedrático de Química Orgánica y Bioquímica, nacido en 1901 en Palma de Mallorca pero gallego de sentimiento y adopción. Desde la atalaya de la Universidad de Santiago de Compostela ayudó a dignificar nuestra profesión.
Ribas Marqués basó en la investigación todo método de conocimiento de la química. Durante sus años de magisterio formó a generaciones de químicos que, a su vez, sembraron su amor por la química desde universidades de España y desde el mundo de la empresa. Don Ignacio hizo ver a sus discípulos la relevancia de las aportaciones de la química para el desarrollo de Galicia. Para él la química era la mejor profesión del mundo y trató siempre de transmitir el orgullo de ser químico.
Hombres de ciencia como Don Ignacio sentaron las bases para que hoy la química sea una ciencia de prestigio y una profesión de futuro, aunque no siempre goza de buena imagen en nuestra sociedad pese a ser una disciplina imprescindible para entender nuestro entorno e incluso a nosotros mismos. Reivindicó apoyos para la investigación química y defendió la transferencia del conocimiento gestado en las universidades hacia la sociedad, hacia la empresa, hacia el progreso. Y no se equivocó. Así se construye un país, así ayudó a construir Galicia y a aportar progreso.
En su tiempo, hace ya más de 80 años, defendió que la investigación era el mejor instrumento para la enseñanza de la química y lo puso en práctica. Sus clases en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Santiago se apoyaban en experimentos prácticos realizados con una extraordinaria habilidad manual. Su capacidad para transmitir conocimientos hizo que de sus aulas saliesen excelentes generaciones de químicos. Pero su generosidad también llegó más allá y el buen entendimiento que mantenía con el sector industrial gallego abrió puertas a sus discípulos. Dirigió 68 tesis doctorales que posibilitaron a sus autores brillantes carreras profesionales en empresas de referencia y universidades. Fue un esfuerzo a favor de la innovación y de la transferencia de conocimiento hacia el tejido productivo.
Don Ignacio Ribas Marqués centró sus investigaciones en el corcho y los alcaloides de las leguminosas. De la ‘xesta’ o la ‘carqueixa’ obtuvo sustancias no conocidas que bautizó con nombres como santiaguina, pontevedrina o coruñesina. Fue un homenaje a Galicia.
Los químicos gallegos creamos en el año 2002, coincidiendo con el cincuenta aniversario del Colegio Oficial de Químicos de Galicia, el Premio Ignacio Ribas Marqués para trabajos de Innovación y Divulgación Científico-Técnica en el campo de la Ciencia y la Tecnología Química. Con este premio quisimos contribuir a mantener viva su memoria y su aportación al desarrollo de la química en Galicia.
ANTONIO MACHO SENRA*
* Decano-presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Químicos de España.
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