VIGO

Seres inertes en los jardines de Castrelos

Los exteriores del pazo y su entorno acogen 23 piezas escultóricas que reclaman un catálogo accesible a los visitantes y que suponen un recorrido por las distintas épocas en las que se conformó el patrimonio del Museo

Desde izquierda, la fuente de San Antonio; el Neptuno, primera escultura civil de Vigo; la maternidad donada por Sensat y “Camino al Bosque”, de Álvaro de la Vega
Desde izquierda, la fuente de San Antonio; el Neptuno, primera escultura civil de Vigo; la maternidad donada por Sensat y “Camino al Bosque”, de Álvaro de la Vega
Seres inertes en los jardines de Castrelos

nnn Una de las asignaturas pendientes de Castrelos es la divulgación de sus esculturas exteriores. La concejalía de Patrimonio Histórico inició la catalogación de las 23 piezas distribuidas por los jardines históricos y el exterior del recinto palaciego, que pertenecen a distintos periodos de adquisición.  
El recorrido comienza con un busto del Marqués de Alcedo, realizado por Rodríguez Bonome (Santiago, 1901-Francia, 1995), dedicado al último propietario del pazo y benefactor de la ciudad. Continúa con piezas de diversa procedencia, como “La fuente de San Antonio”, realizada en mármol o el relieve en granito de “Santo Domingo de Guzman”, las más antiguas y de autor desconocido, ligadas a la historia del pazo.  La reorganización del patrimonio material del Concello justifica la presencia de esculturas en principio descontextualizadas. Tal es el caso de “Néptuno”, la representación o civil más antigua que se conserva en Vigo, documentada en 1719. Pertenecía a la fuente que fue desmontada en 1861 en la actual Porta do Sol para abrir la Travesía de Vigo (hoy Elduayen). La figura principal se encuentra en el centro de un estanque en Castrelos. Técnicos del museo localizaron otras piezas de la fuente, como los cipreses laterales, y estudian una posible reconstrucción de la fuente. En esta sección también se encuentran la galería heráldica, situada en el muro interior del jardín, que no se incluye en el proyecto de catálogo de Patrimonio.
Otras obras interesantes son las donaciones que crean rincones con encanto como la “Virgen María”, una talla en granito del siglo XVIII, que procedente de la capilla de Santa Rita, fue cedida por Julio Badía. Contrasta con una maternidad pétrea, donada por Javier Sensat.  De época contemporánea nombres de artistas locales se suman a  creadores internacionales en una sala expositiva al aire libre. El origen de estas piezas son encargos o compras directas al autor. Así, una primera época son José Luis Medina Castro (Valladolid, 1909-2003) y Manuel Coia (Cangas, 1940-Vigo, 2017) confrontan el estilo de sus animales. Xoán Piñeiro (Hío, 1920-Porriño, 1980) está representado con el alto relieve “O pensador”. Silvino Silva (1936-2001), escultor municipal desde 1961, reúne desde un cruceiro a conjuntos ornamentales de jardín. Su colega, Raúl Comesaña (Vigo, 1933-1999) participa en el recorrido con la obra “El músico”, situada, junto al auditorio.
Las últimas adquisiciones se relacionan con la exposición “Naturaleza con arte”, que comisarió Cuqui Piñeiro en 2010. Instalaciones y figuras enriquecen desde entonces el paseo por los jardines históricos: Álvaro de la Vega; “El torso femenino”, de  Manuel Ferreiro Badía; “Casas Rojas”, de Elega Gónzalez Dahlre; “Raíces”, de Rute Rosas; “Anxo”, de Paulo Neves; “Naturaleza transportable”, de Christian Villamide o la instalación de Gumerans.n