VIGO

Samil recupera la normalidad tras el último vertido en su costa

El Concello mantendrá hoy el dispositivo especial de seguridad desplegado en la playa. Se continúa investigando el origen de la mancha, aunque todo apunta a un 'sentinazo'

Uno de los carteles instalados en Samil con los que, en un principio, se desaconseja el baño.
Uno de los carteles instalados en Samil con los que, en un principio, se desaconseja el baño.
Samil recupera la normalidad tras el último vertido en su costa

 La normalidad llegó a Samil tras una jornada, la de ayer, en la que se desplegó un dispositivo especial de seguridad para luchar contra el vertido de fuel que, en la tarde del pasado sábado, obligaba a izar la bandera roja y a prohibir su uso para el baño.
Durante buena parte del domingo ondeó la bandera amarilla; esto es, que se podía usar el arenal pero no se recomendaba bañarse, de lo que se advirtió además a través de numerosa señalización sobre la arena. Este hecho no impidió que numerosos bañistas se diesen un remojón, eso sí, bajo su propia responsabilidad. Finalmente, se dio vía libre para el baño al comprobarse que ya no existe ningún peligro.
Los concejales de Seguridad y Mobilidad, Carlos López Font, y Parques y Jardines, Ángel Rivas, acompañados del jefe de la Policía Local, se desplazaron al arenal durante la mañana para comprobar su estado y supervisar los trabajos de limpieza. Mientras, por mar, una patrulla de la Guardia Civil inspeccionó la zona y en el lugar permanecía otra embarcación de Salvamento Marítimo. Entre las medidas adoptadas para frenar el vertido está la instalación de una barrera anticontaminación, que continuará colocada hoy y con la que se quiere evitar que vuelva la mancha de fuel, que tenía en principio una extensión de unos 300 metros. También hoy se mantendrá el dispositivo especial de seguridad —con un socorrista ya de mañana, al igual que ayer— y de limpieza.
De momento, se está a la espera de los resultados de los análisis de las muestras recogidas el sábado por los agentes de la Policía Local para determinar el origen del vertido y de si se trata, efectivamente, de restos de hidrocarburo. Por sus características —la orilla quedó cubierta por bolas de chapapote— todo apunta a que, afectivamente, se estaría ante un 'sentinazo', como así se conoce a la práctica de limpiar las sentinas de los buques en alta mar, o de alguna fuga de combustible de un buque.
Este tipo de vertidos no son infrecuentes en las costas gallegas, por las que cada año pasan unos 45.000 buques, sin contar con la propia la flota local. El último episodio de estas características cuya existencia transcendió a la opinión pública se produjo en 2015, en la zona de Teis.
El de Samil afectó concretamente a la zona de As Dornas, la playa de Argazada y la de Tombo do Gato (La Fuente). Fueron los propios bañistas y socorristas los que en la tarde del sábado, en el momento de mayor afluencia de público debido a la ola de calor, dieron la voz de alarma ante la aparición de marchas de chapapote en la mayor y más concurrida playa de Vigo. Incluso, muchas personas que salían del agua tuvieron que acercarse hasta el puesto de la Cruz Roja para limpiarse las manchas de los pies.
Como medida preventiva, la Policía Local, en coordinación con los socorristas, Salvamento Marítimo y Protección Civil, acordaba prohibir el baño, restricción que, finalmente, se levantó a últimas horas de la tarde de ayer.