VIGO

El nuevo radar de tramo del túnel de A Madroa es el octavo fijo en las vías de acceso a Vigo

El nuevo cinemómetro se une en el área de Vigo a la zona con mayor densidad de controles de Tráfico: hay ocho activos

El inicio del tramo con radar poco antes del túnel de Candeán, en la bajada de la AP-9
El inicio del tramo con radar poco antes del túnel de Candeán, en la bajada de la AP-9
El nuevo radar de tramo del túnel de A Madroa es el octavo fijo en las vías de acceso a Vigo

 Los conductores vigueses, y también los que circulen por la Autopista del Atlántico en el tramo que coincide con la circunvalación de la ciudad entre Teis y Peinador, tienen desde el día 20 un nuevo radar que esquivar, en este caso de tramo, antes del inicio del túnel de Candeán y hasta rebasar el túnel de A Madroa, con un límite de cien kilómetros por hora. Su rango de acción es de unos cinco kilómetros. Aunque ya está listo, hasta el día 20 no comenzará a multar. En la A-55 Vigo-Porriño ya hay cinco fijos y otro más tras pasar Porriño hacia Tui. En la AP-9 hay dos cabinas más entre Chapela y el centro, y además varios móviles camuflados. Ahora, además, el radar de tramo, el 51 de España, el séptimo de Galicia y el primero de la provincia, que Tráfico justifica por la alta siniestralidad: tras pensárselo mucho ha optado por activarlo, cuando hace más de dos años que está en los planes de la DGT. 

El inicio del tramo con radar poco antes del túnel de Candeán, en la bajada de la AP-9
Lo específico es que no mide la velocidad, al menos no directamente, sino el tiempo de paso, y de manera indirecta se mide la velocidad media de ese vehículo en un determinado tramo, es decir, en un trayecto con una longitud determinada. Es muy habitual colocar "radares" de tramo en túneles, pero no tiene por qué ser la única ubicación posible. Pero sí en el caso de Vigo, en la bajada de la autopista, entre los túneles de Candeán y A Madroa, la zona más empinada, y de accidentes. En la entrada al tramo se coloca una o varias cámaras, normalmente infrarrojas para poder funcionar también de noche, con reconocimiento de las matrículas de los vehículos. Cuando pasa uno se toma una imagen y se registra la hora exacta, con segundos, de la entrada. Al final del tramo hay otra cámara que vuelve a tomar una imagen, para identificar el mismo número de matrícula, y se registra la hora exacta de salida. No importa si se cambia de carril, pues las imágenes de cada cámara, aunque haya varios carriles, son procesadas por la misma computadora. Si entre la entrada y la salida hay una determinada distancia, y el límite de velocidad máxima es tal cifra, para recorrer esa distancia se tiene que emplear un determinado tiempo. Si se emplea menos es que se ha circulado más rápido, y llega la sanción.
Las asociaciones de conductores consideran que son justos porque solo se sanciona al que ha superado el límite de velocidad de media a lo largo de un tramo corto: si en un tramo limitado a 100 se entra a 120 por despiste, solo hay que reducir para que la media resultante no supere esos 100, lo que no pasa en los cinemómetros fijos. 

Ourense: 230 multas al mes y logra acabar con los accidentes

El último radar de tramo abierto hasta ahora en Galicia es el de la N-525 en Ourense, activo desde marzo de 2016. Su puesta en marcha supuso una caída en picado de los accidentes. Entre 2010 y 2015, dicha carretera contabilizó 137, con siete fallecidos, 17 heridos graves y 28 heridos leves en ese mismo punto, buena parte de ellos por exceso de velocidad, sobre todo en días de lluvia. En el primer mes de puesta en marcha solo hubo un accidente con un herido leve y 20 con daños materiales. Por este lado, un éxito. En cuanto a su capacidad para sancionar, el radar multa a un conductor cada tres horas. La media en el primer año, donde hay datos registrados de la DGT, indican una media de  225 automovilistas denunciados al mes por no respetar el límite, que en ese tramo es de 70 kilómetros por hora en un trayecto vigilado de 3,76 kilómetros. El radar multa a partir de 78. El radar de Vigo lo hará a partir de 110 probablemente, para evitar reclamaciones, para una distancia controlada de unos 5 kilómetros. En cuanto a la densidad de tráfico, similar, en unos 25.000 coches al día.