VIGO

Una mujer y su hija viven al lado de nidos de ratas

Reclama la intervención policial en una finca en San Honorato

Raquel, con su hija en brazos, muestra el muro de vegetación al lado de su vivienda.
Raquel, con su hija en brazos, muestra el muro de vegetación al lado de su vivienda.
Una mujer y su hija viven al lado de nidos de ratas

Una viguesa, Raquel Pereira, está obligada a convivir al lado de un nido de ratas, que la amenazan continuamente debido al abandono de las fincas próximas a su vivienda. Tiene una niña de apenas 15 meses y admite que está “muy preocupada” con que cualquier días los roedores puedan atacar a su hija. 
Vive en una casa en Couto San Honorato, frente al Barrio de Ribadavia, y ya ha presentado denuncias ante la Policía y ha llevado el asunto ante el Concello a través de escritos presentados por registro  “para ver si pueden obligar a los dueños o desratizar esto, cualquier día puede haber una desgracia y no puedo ni dormir”, explicaba ayer, tras realizar un nuevo intento de solucionar el problema. Pero según confesaba, la Policía Local -ayer mismo- se ha negado a acudir al indicar que se trata de un asunto donde no tienen competencia al tratarse de fincas privadas y que por tanto, tendría que resolverse por otra vía. 
El terreno contiguo, al parecer tiene dueños pero lleva mucho tiempo sin utilización visible, por lo que ha crecido una “selva” donde anidan ratas, que han encontrado un paso para entrar en la casa de Raquel.
"Las oigo muchas veces pasando por el techo de yeso, es horrible y no dejo de pensar en que puedan atacar a mi hija un momento en que no esté vigilando y tenga un descuido”, explica mientras muestra agujeros que realizan las ratas, que a menudo se cuelan en su casa por el hueco de la chimenea. Lleva dos años en la actual vivienda y reconoce que ya no puede más y no encuentra solución. 
Su problema está ligado directamente a la difícil situación urbanística del entorno del Calvario con San Honorato y la parte de atrás de Pizarro y San Roque, que se quedó sin desarrollar durante la crisis y aún sigue así, a la espera de que haya un impulso. 
De momento, lo más cercano ha sido el visto bueno de la Gerencia de Urbanismo a desarrollar una actuación en el Barrio de Ribadavia para organizar viales y demoler viviendas en ruinas, muchas de ellas okupadas, como advierten los vecinos.