VIGO

La escudería universitaria deja el circuito holandés a medio gas

Con decepción pero con muchos ánimos y ganas de resarcirse acaba el periplo de la escudería universitaria Uvigo Motorsport en el circuito holandés de Assen. 

Los alumnos vigueses durante la competición en el circuito holandés.
Los alumnos vigueses durante la competición en el circuito holandés.
La escudería universitaria deja el circuito holandés a medio gas


Un problema en la bomba de auga les obligó a abandonar la décimo primera vuelta de la carrera de resistencia, a punto de realizar el cambio de piloto. El equipo vigués afrontó desde el lunes las pruebas estáticas y dinámicas de esta prueba de Formula Student con el monopraza UM18, pero los resultados no fueron los esperados. Las cosas comenzaban bien a principios de la semana, según María Couso, team leader del equipo, que explica que “las pruebas estáticas fueron muy bien, fue nuestro mejor año y quedamos en el top 10 en los tres test de design, cost y business (justificación de costes, diseño y plan de negocio)”. Tras esta primera fase llegó el scrutineering, la inspección técnica y de seguridad del coche que realiza un grupo de expertos y que pasaron sin mayores complicaciones. Así, la valoración global de la parte estática fue muy buena. Pero a partir de ese momento comenzaron las malas noticias para los estudiantes vigueses. 
Sin duda, reconoce Couso, “la peor parte fue el aspecto técnico, se rompió todo lo que se podía romper, incluyendo problemas con el motor que nos hizo llegar tarde al break test”. Esto condicionó los tiempos de las pruebas dinámicas e hizo que el coche compitiera sólo en la prueba de acceleration y de endurance, el principal objetivo del equipo para este año, que consiste en un test de resistencia en un circuito de 22 km con un cambio de piloto a mitad del recorrido. 
Tras esta primera prueba de la temporada en Holanda, ahora toca mirar hacia delante y esperar a Montmeló para poder cumplir el sueño de completar la endurance. La prueba en el circuito catalán tendrá lugar del 21 al 26 de agosto, por lo que tienen un mes para arreglar los problemas surgidos.n
En las próximas semanas podrán realizar cambios, sobre todo en la refrigeración y rodarán el coche “para ver si está o no preparado”, explica Couso.