VIGO

La barbería más antigua de Vigo echa el cierre sin querer

Por la peluquería de la calle Carral han pasado desde Mariano Rajoy a Julio Iglesias a lo largo de un siglo de historia

Pedro Fernández, con el famosísimo caballito para niños en la Barbería Carral.
Pedro Fernández, con el famosísimo caballito para niños en la Barbería Carral.
La barbería más antigua de Vigo echa el cierre sin querer

Lleva un siglo abierto y es la barbería/peluquería más antigua de Vigo, pero tiene los días contados, aunque no por decisión propia sino más bien por un problema administrativo combinado con la mejora de la calle Carral, donde se encuentra el negocio, en un bajo de concesión municipal cuya titularidad ha expirado. "El lunes pasado nos dieron diez días y esta semana tenemos que cerrar, en los locales de alrededor piden demasiado así que se acabó, mi padre se jubilará aunque no quería y tendremos que pone el cartel de cerrado", explicaba Iago, hijo de Pedro Fernández, con 55 años de profesión detrás. "Tenía una pequeña esperanza hablando con Patrimonio, el único que puede hacer algo es el alcalde. Querían reformar todo esto, es lógico, pero que nos dejaran seguir aquí, en este local", cuenta Pedro Fernández.
En estos 55 años de profesión, -"desde chaval", matiza- ha visto de casi todo. Y ha tenido los clientes más curiosos. Entre ellos destaca a Mariano Rajoy, "que estaba en campaña y vino con el difunto Alberto Durán", cuenta. Y también Julio Iglesias y su padre, aunque de eso hace muchos años. Pero a Pedro lo que le preocupa no es la historia sino el presente. "Echar a un okupa cuesta mucho", reflexiona. "Nos dicen que tenemos que entregar las llaves ya, pero hasta que empiecen las obras no deberíamos marcharnos, veremos". 
El local era de un tío de Pedro que lo pasó a su mujer y "la gestoría a nombre de los tres, ahí estaba todo con las facturas de basura. Alguien quiso echarnos", zanja. "Ya una vez arreglaron esto, y quedó más feo. El nuestro es el único local que está decente, todo el mundo dice que no se toque nada, la gente de fuera viene y se hace fotos así que trato de no tirar nada para que tenga aspecto antiguo. Bueno, a ver qué pasa", se lamenta.