VIGO

Cuando el turista es un vigués

Los guías retomaron las rutas por el Casco Vello y el Ensanche durante el puente teniendo como objetivo llegar a los vigueses que quieran conocer mejor su ciudad

La guía, en el centro, con las "turistas" viguesas Chelo y Rosa en el monumento al cable en el puerto.
La guía, en el centro, con las "turistas" viguesas Chelo y Rosa en el monumento al cable en el puerto.
Cuando el turista es un vigués

 "Vigo es una ciudad difícil de explicar. Tiene una historia perdida que es necesario recuperar y que hay gente interesada en conocer", explica Isabel Vigo, la guía turística  que ayer recorrió el Casco Vello y el Ensanche vigués acompañada por  el primer grupo que este colectivo organiza fuera de la temporada estival. La convocatoria fue escasa, pero la idea era "iniciar una nueva oferta en una época diferente". El objetivo: "atraer a los vigueses para que conozcan algo más de su historia y de los rincones menos visibles de la ciudad". 
Para Rosa Rodríguez y Chelo González, ambas vecinas del Calvario,  la elección de apuntarse a este recorrido guiado fue "porque cuando sales a otros sitios sueles hacer cosas así, pero no lo haces en tu ciudad y siempre está bien conocer la historia de los sitios por los que pasas todos los días". 

Viaje al pasado
El viaje al pasado que ofrecen las diez guías turísticas que se turnan para realizar el recorrido siempre comienza mirando al mar. La vinculación de la ciudad con la Ría, su enclave estratégico y el puerto como puerta de entrada y salida, según las épocas, son algunas de las pinceladas que Isabel desgrana a su atento auditorio. Según avanza la visita, la exposición se enriquece con las aportaciones de las participantes en un diálogo fluido en el que "cualquier aportación es bien recibida. Siempre te pueden contar algo que a lo mejor no conoces  y además así se crea una relación mucho más fluida", explica la guía ante la atenta mirada de las dos "turistas" viguesas.
El monumento al cable inglés sirve para que Isabel se adentre en una  época donde espías ingleses y alemanes se cruzaban en la Alameda y se recibe la visita de Mata Hari, que se alojó en el Universal un 6 de diciembre de 1916. En la Casa de América (en la entrada de la pasarela de A Laxe) las participantes conocen el porqué Vigo es "siempre benéfica", título que le conceden tras acoger a los soldados que llegaban heridos y moribundos de la guerra de Cuba. 
La desaparición de la Colegiata del siglo XV tras la explosión del polvorín de San Sebastián permite redescubrir la reproducción del tímpano que hicieron los canteros de la Escuela de la Diputación y que la ciudad "tiene muchos espacios que son poco conocidos hasta por los propios vigueses".