VIGO

El Concello derribará 6 casas de la frustrada Ciudad de la Justicia

Las viviendas en los terrenos del Chouzo, tapiadas tras detectarse la presencia de okupas

Una de las viviendas donde vivía una familia de alquiler en renta antigua con las ventanas tapiadas por  seguridad.
Una de las viviendas donde vivía una familia de alquiler en renta antigua con las ventanas tapiadas por seguridad.
El Concello derribará 6 casas de la frustrada Ciudad de la Justicia

 Los 3.000 metros cuadrados de terrenos expropiados en el entorno del Chouzo, junto a los actuales edificios de la calle Lalín, se encuentran sin actividad después de frustrarse en esta zona el proyecto de la Ciudad de la Justicia. El Concello tiene intención de derribar a lo largo de este año las seis viviendas de las 18 parcelas expropiadas, confirmaron fuentes municipales. Los propios afectados fueron informados de que se aprobará una asignación presupuestaria en este ejercicio para poder llevar a cabo la demolición.
Aunque los terrenos son de propiedad municipal, los antiguos dueños todavía visitan las que fueron sus casas más por un motivo “sentimental” que por otra cosa, según explica uno de sus abogados.
El abandono de las casas las ha convertido en una presa para la okupación lo que ha obligado al Concello a tapiar puertas y ventanas. Fueron los antiguos propietarios quienes se percataron de la presencia de okupas en algunas de las viviendas, por lo que tras dar aviso a los responsables municipales, se dio orden de colocar ladrillos. Fuentes del Concello corroboraron que dicha medida se tomó por precaución.

ESTADO DE LAS CASAS
Si bien algunas de las viviendas estaban en muy mal estado debido a la antigüedad de las mismas, otras por el contrario habían sido totalmente reformadas lo que había supuesto una fuerte inversión por parte de sus dueños. El desalojo dejó estos últimos inmuebles  en muy buen estado, algo que fue aprovechado por personas ajenas para entrar en el interior.
Hay que recordar que entre las trece familias afectadas había algunas con pocos recursos, inquilinas, que sobrevivían en esa zona gracias al pago de una renta antigua desde hace años.