VIGO

El Chuvi prestó 400 camas de hospital a los particulares

Se almacenan en el Rebullón tras el cierre del Xeral y se solicitan mediante la trabajadora social

Los particulares recogen las camas en el Rebullón y las trasladan con sus propios medios a sus domicilios.
Los particulares recogen las camas en el Rebullón y las trasladan con sus propios medios a sus domicilios.
El Chuvi prestó 400 camas de hospital a los particulares

nnn La apertura del Álvaro Cunqueiro obligó a realizar una mudanza de envergadura desde los hospitales Xeral y Meixoeiro en 2015 y permitió crear nuevos servicios  y unidades médicas en el nuevo centro, pero introdujo también novedades inesperadas como un servicio de préstamo de camas en el área sanitaria. 
El Cunqueiro estrenó casi todo, así que  el antiguo mobiliario y buena parte del aparataje del Xeral quedó fuera de uso y almacenado en el antiguo hospital Rebullón. Cientos de objetos, los que valía la pena conservar, están etiquetados, inventariados y custodiados en espera de nuevos usos. El resto se dio de baja, se envió a la chatarra o se guardó por si hacía falta alguna pieza en otro centro.
Parte del mobiliario y del equipamiento ya  se trasladó a centros de salud de nueva construcción y el resto está a disposición de las necesidades del Sergas.
Pero la clausura del viejo Xeral trajo consigo la creación de  un servicio social como el sistema gratuito de préstamo de camas a particulares. En realidad las camas eléctricas del Xeral se trasladaron casi todas al Meixoeiro, que se deshizo de camas que estaban en buen estado pero que eran de manivela (dan más trabajo porque se tienen que mover de forma manual). Son estas camas las que se están prestando, con su colchón y sus protectores laterales. 
El año pasado fue el primero de este nuevo servicio y se prestaron 328 camas, casi una cada día. En lo que va de año cedieron 82 camas.
Son normalmente los familiares de pacientes que van a ser dados de alta del hospital los que solicitan las camas a través de las trabajadoras sociales, pero también pueden hacerlo las trabajadoras sociales de los centros de salud, según explica Domingo Martínez Pinzás, responsable de Orden Interno y Seguridad. Los interesados acuden a recoger al cama al Rebullón, se encargan de su transporte y de devolverla cuando ya no la necesiten. En todo el año pasado se devolvieron 40 camas. “Son camas muy útiles para dar de comer al paciente o para movilizarlo con facilidad. La gente se queda encantada”, explica Domingo Martínez. Otras personas con familiares enfermos en casa optan por comprar este tipo de camas o por alquilarla en una ortopedia. n