La CEP reconoce inquietud por la situación en Cataluña

Jorge Cebreiros asegura que recibe 10 llamadas diarias de empresarios preocupados

El polígono de A Granxa es sede de muchas empresas de la automoción afectadas por el secesionismo catalán.
El polígono de A Granxa es sede de muchas empresas de la automoción afectadas por el secesionismo catalán.
La CEP reconoce inquietud por la situación en Cataluña

El presidente de la Confederación de Empresarios de Pontevedra (CEP), Jorge Cebreiros, aseguró ayer que existe un bloqueo de intercambios comerciales con empresas de Cataluña por falta de financiación para los socios de aquella comunidad autónoma para afrontar inversiones o pagos de suministros.
Jorge Cebreiros expresó su preocupación por el impacto que ya está teniendo la crisis en Cataluña en la economía de Galicia y la que podría tener a medio y largo plazo, y cifró entre diez y quince las llamadas diarias de alerta de asociados que ha recibido en las últimas dos semanas.
El presidente de la patronal provincial destacó la "inseguridad" que genera la eventual declaración de independencia y la creación de una Hacienda catalana, en cuyo caso "¿dónde se liquidarían el IVA o el IRPF?", se preguntó, y también se refirió a una hipotética calificación como bono basura de las empresas catalanas con las que trabajan las gallegas.
Cebreiros citó sectores como el alimentario, el biofarmacéutico, la automoción o el textil donde empresas gallegas están "fuertemente posicionadas" en Cataluña y que podrían verse perjudicadas por esta situación de "incertidumbre" y de "caos" que, según recalcó, sufren en mayor medida las pymes catalanas.
Sobre el movimiento de sede social que se ha vivido en los últimos días de grandes empresas catalanas, Cebreiros señaló que estas lo tienen "relativamente fácil" para trasladar su sede social y fiscal a otra comunidad, no así las pymes, que representan el 99% de las empresas de Cataluña, de las que más del 80% son micropymes, con las que la CEP se solidariza en mayor medida por ser "un reflejo" del tejido gallego.
Más que las deslocalizaciones, respecto de las cuales señaló que podría haber más casos como el de Copasa en Galicia, lo que le preocupa al presidente de la patronal pontevedresa es la pérdida de inversión productiva de las empresas catalanas, algo que "no tiene retorno".
Como ejemplo, se preguntó retóricamente qué pasaría si Volkswagen decidiese que la factoría de Seat en Martorell dejara de fabricar sus modelos en Cataluña para hacerlos en países del leste "¿cómo recuperaría Galicia a PSA? ¿Y al tejido industrial proveedor?" y recordó que en el caso de Vigo se tardó "más de 50 años" en conformar el clúster actual que da empleo a 20.000 personas.
Finalmente, se mostró en contra de las declaraciones de ayer del presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia, Antón Arias, que dijo estar a favor de una consulta pactada y con garantías en Cataluña. Cebreiros zanjó al respecto que "es muy fácil apelar al diálogo cuando uno no está sentado en la mesa", y expresó que la CEP apoya "cualquiera de las medidas que en el estado de derecho" adopte el Gobierno "para solucionar esto".