VIGO

Los ‘Bonnie and Clyde’ logran fecha y permiso para su boda

Jorge y Esua, ambos en prisión, dirán el sí quiero el día 18 en el Registro Civil de A Lama

La pareja, custodiada por la Policía, en el juicio en 2017
La pareja, custodiada por la Policía, en el juicio en 2017
Los ‘Bonnie and Clyde’ logran fecha y permiso para su boda

 Tres asaltos a taxistas en dos días, un robo a un supermercado y un atentado a la Policía, les convirtieron en los ‘Bonnie and Clyde’ de Vigo. Jorge, de 45 años y Esua, de 35, ingresaron en prisión en 2017 para cumplir condenas de cinco años y medio él y seis y medio ella. A pesar de sus circunstancias, motivadas principalmente por su adicción a las drogas, la pareja no renuncia al amor.
Su deseo de contraer matrimonio será una realidad el próximo 18 de este mes. Esa es la fecha que ayer mismo se le comunicó a la hermana de Jorge para celebrar la boda en el Registro Civil de A Lama, donde ambos serán trasladados desde la cárcel. A la ceremonia acudirán además de los novios, los testigos. 
“Jorge está tan enamorado que tenía que hacer todo lo posible para que fuera feliz”, explica  Loli, la hermana,  quien ha luchado contra viento y marea para hacer realidad este deseo. 
Según relata, “no ha sido fácil, he tenido que moverme por los juzgados, hacer los papeleos, pedir permisos y esperar por la huelga hasta conseguirlo, pero lo hago por ellos”.
Ayudada por Érguete, la boda podrá celebrarse finalmente.
  Loli admite que el problema de su hermano es el consumo, “lleva desde los 14 años y ya es muy difícil que pueda desintoxicarse, pero intento apoyarle y ayudarle todo lo que puedo y sé que él está muy feliz”. Ella acude a visitarlos a ambos todos los sábados a la cárcel. “Cada semana voy con más ilusión” y  no sólo le presta apoyo a su hermano sino también a su futura cuñada, a quien puso en contacto con Érguete para introducirle en sus programas.
Loli consiguió también parar el traslado de Esua, por mal comportamiento. Ahora, el siguiente paso es solicitar, una vez que sean matrimonio, otra prisión donde puedan estar juntos. En A Lama tienen dos encuentros en la misma habitación y otras dos comunicaciones con cristal.
“Hago lo que puedo por ellos, no han tenido una vida nada fácil. En la próxima visita les llevaré algo de ropa para la boda”, explica.
La vida de Jorge se torció por el consumo muy temprano pero no comenzó su carrera delictiva hasta que conoció a Esua. Ella tuvo una vida mucho más complicada, en la que fue abandonada por su madre y maltratada por su padre, adicto a las drogas. 
Tras su detención en junio del año pasado, en noviembre se reencontraban en los juzgados, antes de entrar en sala, donde reconocieron los hechos, se fundieron en besos y abrazos.n