VIGO

“El Alzheimer es una enfermedad de la familia, necesitan cosas para ya”

Carlos Spuch trabaja en el Cunqueiro, en el Instituto Sanitario Galicia Sur.
Carlos Spuch trabaja en el Cunqueiro, en el Instituto Sanitario Galicia Sur.
“El Alzheimer es una enfermedad de la familia, necesitan cosas para ya”

Carlos Spuch no responde al estereotipo de científico encerrado en un laboratorio. Es cierto que está volcado en distintos proyectos como la búsqueda de biomarcadores para detectar el Alzheimer con un simple análisis de sangre, pero cree que la ciencia debe ayudar a la gente también en el plano social. “Los pacientes y los familiares necesitan cosas para ya. Los científicos podemos aportar mucho, explicar las cosas a la gente, para mí es una obligación”, señala Spuch, que acumula un bagaje importante de charlas y conferencias para todo tipo de públicos. Pero no se trata solo de divulgar cómo funciona el cerebro de una persona con Alzheimer, sus comportamientos y las cosas que más les pueden beneficiar a la hora de frenar su deterioro. Distintos grupos de la red compatibilizan los proyectos de investigación básica o más técnicos con trabajos de investigación que realizan directamente con los pacientes por ejemplo sobre terapias no farmacológicas y que se traducen en beneficios inmediatos para ellos. Un ejemplo es que tratan de aplicar en Galicia estudios que se han hecho en otros sitios como Estados Unidos, Suecia o Canadá  que demostraron que con hábitos de vida saludables (ejercicio y alimentación) se puede retrasar la enfermedad entre 5 y 10 años. Los grupos especializados en ejercicio físico prueban nuevas técnicas con pacientes de Alzheimer y de otras patologías mentales como esquizofrenia o depresión, también se aplican terapias caninas con miembros de la Asociación Doa, etc.
Por otro lado, el investigador afirma que “el Alzheimer es diferente a otras enfermedades, porque no es solo del que lo sufre sino que es una enfermedad de la familia y hay que buscar soluciones. Los cuidadores necesitan descanso. Ese trabajo lo hacen las asociaciones, pero también tiene que ser a nivel institucional y la ciencia buscar soluciones (cita el ejemplo de nuevas tecnologías para localizarlos si se pierden)”. Señala que en las primeras fases necesitan un cuidador unas horas y que estén pendientes de ellos, pero según van deteriorándose necesitan cuidados las 24 horas y tres cuidadores, que suelen ser familiares y mujeres, que dejan su trabajo y pueden acabar con depresión y ansiedad porque además es una situación que puede durar entre 15 y 20 años.