Los problemas de las farmacias de guardia en el entorno rural

Con la llegada de las crisis las farmacias gallegas entraron también en un periodo de recesión que les hizo difícil la supervivencia. ¿Los motivos? La caída de los precios de los medicamentos dispensados con receta y la caída de las ventas de los productos de parafarmacias.

Los problemas de las farmacias de guardia en el entorno rural

Estos problemas se dieron principalmente en las farmacias del entorno rural, que suministran a pequeños reductos de la población. Lo que ha hecho más difícil la existencia de estas ha sido la receta electrónica, que hace que menos gente baje a los municipios donde se encuentran los centros de salud y eso desemboca en un descenso drástico de las ventas en las farmacias que están en dichas localidades. En resumen, un entramado de situaciones que ha hecho que cada vez sea más difícil colgar el cartel de abierto en los establecimientos ubicados en municipios más cercanos.

Mientras la farmacia en general en España ha caído un 20 o un 25 %, en Galicia llega perder un 30%. Pero en las farmacias rurales esa caída ha sido como mínimo de un 40 % y en algunas llegan a un 60 % de sus ingresos.  Esto ha hecho más difíciles las ventas y, por ejemplo, muchas farmacias de guardia en A Coruña han visto cómo sus beneficios decaían. Y con la llegada del 2018 parece que esto va a repuntar en Galicia y se van a olvidar la etapa de vacas flacas. A día de hoy hay un total de 1.345 farmacias repartidas en toda la comunidad autónoma, entre las que están 467 en zonas rulares, 287 en zonas semiurbanas y 594 en zonas urbanas.

Todo parece que puede ir por el buen camino porque la Xunta abrirá 41 farmacias en la comunidad después de aprobar el pasado mes de noviembre el decreto por el que aprueba el mapa farmacéutico de la región y que ha determinado la necesidad de apertura de nuevas farmacias. Según aseguró el ejecutivo, el nuevo mapa determina la necesidad de la apertura de 41 nuevas oficinas de farmacia para garantizar la atención adecuada en la región. De ellas, siete se sitúan en consejos urbanos, 14 en consejos semiurbanos y 20 en consejos rurales. Por provincias, 23 corresponden La Coruña, cuatro a Lugo, cinco a Orense y nueve a Pontevedra.

La necesidad de estas nuevas farmacias se justifica en la modificación de las cifras poblacionales del padrón de habitantes, la apertura de nuevos centros sanitarias y oficinas de farmacia que han cambiado significativamente desde la elaboración del mapa vigente, que tiene quince años.

“Creemos que en el primer cuatrimestre de 2018 podremos sacar a concurso las 41 nuevas farmacias; esperamos que se cubran todas ellas, sobre todo en el ámbito rural, que es lo que más nos preocupa”, explicó el presidente regional, Alberto Núñez Feijóo. El nuevo decreto pretende “la mejora de las condiciones de salud de la población el acceso a la atención farmacéutica, al tiempo que garantiza que en atención primaria la ciudadanía dispone del número necesario de farmacias con acceso rápido, oportuno y equitativo”. Estas medidas demuestran que el sector farmacéutico repunta en Galicia, pero en los próximos meses habrá que ver si las farmacias del entorno rural se ven beneficiadas.