ESPAÑA

La "turismofobia" enciende la alarma en la Administración

Los últimos ataques han sacado el debate a la calle, con Cataluña, Baleares y País Vasco en el foco

Pintadas en la sede de la Agencia Vasca del Turismo (Basquetour) en Bilbao, el pasado miércoles.
Pintadas en la sede de la Agencia Vasca del Turismo (Basquetour) en Bilbao, el pasado miércoles.
La "turismofobia" enciende la alarma en la Administración

nnnLos ataques contra intereses turísticos de los últimos días han sacado a la calle un debate que ha encendido la alarma en las administraciones, sobre todo las autonómicas, que llevan años tratando de poner orden en los puntos más conflictivos del sector, como los alojamientos ilegales o la masificación.
La polémica tiene varias ramificaciones: por una parte, se discute sobre este tipo de actuaciones, condenadas prácticamente en todas las esferas, desde la política hasta la económica, pero también se ha generado un debate sobre el modelo turístico y la sobreexplotación de algunos destinos. Más aún después que el mayorista turístico alemán TUI, el más importante de Europa, haya dicho que España está bastante llena ya de turistas y que, además, los precios han subido, por lo que cree que hay otros países que podrían beneficiarse.
En medio de ese panorama, algunas comunidades creen que regular las viviendas de alquiler turístico, recuperar los llamados 'destinos maduros', contribuir a la desestacionalización e incluso imponer una tasa por visitante son claves para limitar el turismo de masas y su derivada más penosa, el 'turismo de borrachera'. Y de paso, ahorrarse protestas de los vecinos. Todo ello hace que este verano se hable, más que nunca, del turismo.
En Cataluña, comunidad en la que se iniciaron las acciones contra intereses turísticos, la Generalitat ha expresado que "velará por los visitantes y por la imagen de la marca Cataluña" y para ello ejercerá la acusación particular en la causa del ataque al bus turístico de Barcelona, que reivindicó Arran, organización vinculada a la CUP.
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, fue una de las primeras en tomar medidas contra la masificación turística aprobando moratorias a nuevos hoteles y apartamentos turísticos. Colau condenó "firmemente" las acciones contra el turismo.
Ya el año pasado había pintadas contra el turismo en el centro de Palma, pero los episodios vandálicos se han recrudecido este año con tres nuevas acciones, la primera de las cuales, el uso de bengalas, pancartas y confeti lanzado a los turistas de la terraza de un restaurante del Moll Vell, ya tiene una propuesta de sanción de 1.200 euros por parte de la Delegación del Gobierno en Baleares.
Desde el Govern balear, su vicepresidente, Biel Barceló, ha criticado duramente este tipo de actuaciones, y aunque ha dicho compartir la preocupación por el "actual modelo turístico de masas" de Baleares y su modelo económico "desequilibrado", ha advertido que "no se puede jugar de esta manera con la principal" industria del archipiélago.
En el País Vasco, la preocupación se acrecentó el miércoles, cuando las juventudes de Sortu atacaron con pintura la sede de la Agencia Vasca del Turismo Basquetour en Bilbao. Hay un consenso generalizado acerca que Euskadi no tiene un turismo "masificado" y que no es necesario cambiar el modelo, que apuesta por ser "sostenible y de calidad", según el lehendakari.
Pero en San Sebastián, las empresas del sector y las instituciones han cerrado filas en torno a un sector que supone el 13,4% del PIB local. n