ESPAÑA

Los secesionistas niegan desvío de fondos públicos al "procés"

Sànchez, Cuixart y Junqueras acusan al juez Pablo Llarena de criminalizar una "causa política"

Los furgones que trasladaban a los líderes secesionistas procesados, a su llegada a la sede del Supremo.
Los furgones que trasladaban a los líderes secesionistas procesados, a su llegada a la sede del Supremo.
Los secesionistas niegan desvío de fondos públicos al "procés"

nnn  Jordi Sànchez (JxCat), candidato a presidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, exvicepresidente catalán, y Jordi Cuixart, presidente de Òmnium Cultural, cargaron contra el juez del Supremo Pablo Llarena por lo que consideran que es una "causa política" que criminaliza un "movimiento ciudadano pacífico". Los tres líderes independentistas catalanes, todos en prisión preventiva, comparecieron ante el Supremo para conocer su procesamiento por delitos de rebelión y malversación de caudales públicos dentro del sumario abierto por el "procés" en el alto tribunal.
En este trámite, optaron por hacer escasas alegaciones a los detalles que recoge el auto de procesamiento más allá de negar la violencia, como han hecho en anteriores declaraciones ante el juez. Y en su lugar optaron por exponer un alegato contra lo que consideran una "causa política" motivada por "criterios puramente ideológicos" y que "criminaliza a un movimiento ciudadano pacífico" solo por sus ideas independentistas.
De hecho fueron sus críticas al instructor Pablo Llarena las que protagonizaron sus intervenciones al acusarle de "falta de objetividad" y de "vulneración de derechos fundamentales", en algunos casos con un tono seco, duro y mirándole a los ojos, según informaron fuentes jurídicas presentes en las indagatorias. 

acusaciones contra el juez
Ese fue el caso de Sànchez, quien tras acusar al juez de vulnerar sus derechos políticos después de que le negara nuevamente acudir al pleno de investidura -que tuvo que suspenderse el pasado viernes- le dijo que no es "imparcial" al investigar estos hechos, porque se sitúa como "víctima". Se trata de una afirmación que fuentes de su entorno sustentaron remitiéndose al auto de procesamiento, en el que el juez utiliza la primera persona del plural para referirse a la "estrategia que sufrimos".
Además, se preguntó cómo se le puede acusar a él y a Cuixart, de haber incitado a la violencia y alegó que en Cataluña la gente no funciona según los parámetros de otros territorios: "Cataluña no es Corea del Norte", afirmó ante el juez del Supremo.
Igualmente, Junqueras defendió que nunca ha promovido ni asumido ninguna actuación violenta para lograr sus fines políticos, que era perfectamente consciente de que el referéndum no constituía ningún delito y que jamás se destinó un solo céntimo de dinero público al "procés", según fuentes jurídicas y de ERC. Como Sànchez, el exvicepresidente, que declaró unos 40 minutos, cargó contra el Supremo al asegurar que está encarcelado por un tribunal que no tiene competencia para conocer del proceso en una vista en que se vulneraron todos sus derechos.
Y afirmó que el procedimiento judicial lo que pretende anular es el movimiento político que representa y cercenar sus derechos políticos y los de quienes le votaron. Esta fue la línea que defendió Jordi Cuixart, quien en apenas 15 minutos reiteró como hicieron los otros dos procesados la vulneración de derechos por parte del juez. Dentro del tono político que marcaron las declaraciones indagatorias de ayer, todos ellos quisieron dejar claro que el conflicto en Cataluña es político y que por tanto se tiene que solucionar desde este ámbito y nunca judicializarlo. n