CELTA

Las primeras dudas sobre Cardoso

Su apuesta no mejora los números de Mohamed ni de Unzué y ya acumula tantas derrotas como en el Nantes

Miguel Cardoso camina y gesticula por la banda de Balaídos en el partido del pasado lunes.
Miguel Cardoso camina y gesticula por la banda de Balaídos en el partido del pasado lunes.
Las primeras dudas sobre Cardoso

Miguel Cardoso pasa su primera minicrisis como entrenador del Celta. La derrota encajada el pasado lunes en Balaídos ante el Athletic Club, que llegaba a Vigo en puestos de descenso, ha generado las primeras grandes dudas sobre el proyecto de un entrenador que venía para enmendar los errores cometidos por Antonio Mohamed pero que, en sus primeros siete encuentros –seis de Liga y uno de Copa–, no ha logrado mejorar sus números lo suficiente como para calificar el cambio como un revulsivo.

Con sus cuatro derrotas, un empate y dos victorias, el técnico luso empeora los arranques en el banquillo del Celta tanto del mentado Mohamed –dos victorias, cuatro empates y una derrota–  como de Juan Carlos Unzué –dos victorias, dos empates y tres derrotas–. Y ya no digamos de Eduardo Berizzo –tres victorias, tres empates y una derrota–. Pero en el caso de Mohamed, incluso sólo mejora muy levemente sus siete últimas jornadas.
Antes de ser destituido, el argentino venía de una racha de siete encuentros en los que únicamente había logrado un triunfo, acompañado de tres empates y tres derrotas. Un balance de 6 puntos por los siete que ha sumado Cardoso en esos mismos siete encuentros.

Mismas derrotas que en Francia
Los números del Celta con el técnico luso se asemejan bastante, de hecho, a los que él mismo tuvo con el Nantes en Francia en el arranque de esta temporada. Cardoso dirigió al conjunto francés en ocho partidos, con un balance de cuatro derrotas –las mismas que ya suma en Vigo con un partido menos–, tres empates y una sola victoria 
–aquí lleva dos–. Ese pobre balance de cinco puntos de 24 posibles dio al traste con el proyecto del portugués, que venía de triunfar sin ambages en el Río Ave en su debut como primer entrenador. Ahora debe demostrar que sabe salir de una crisis, aunque sea pequeña.n